No sólo de Jazz bebe el hombre. AT Roca.

CATA DE VINOS DE AT ROCA

13/11/2014

Albino Tinto. Castelló de la Plana.

¿Se han preguntado alguna vez con qué marida el jazz?

A bote pronto, la cuestión nos evocaría el estereotipo clásico de licores, cerveza,  combinados y mucho humo de tabaco y marihuana.

Con el devenir del tiempo el hábitat jazzístico ha mutado en locales libres de humo, zumos de fruta y gin-tónic.

Si reducimos la cuestión a los espirituosos ¿con qué maridaría el jazz?

Abrimos esta serie con unos espumosos de AT Roca, una bodega que nace puntera en el  Penedés.

Agustí Torelló Sibill decidió emprender su propio camino y hace casi tres años dejó la cava dónde forjó su prestigio como enólogo y fundó AT Roca, la bodega que comanda con sus dos hijos, Jordi y Agustí Torelló Roca.

Partiendo de una cuidadosa selección de terrenos y cepas autóctonas, una viti-vinicultura ecológica y una larga experiencia en el mundo del cava, AT Roca apuesta por una oferta dual, una segura que se aferra a la sabiduría y la experiencia personificada por Agustí senior y que se cristaliza en dos vinos espumosos con la denominación de origen Penedés, uno blanco y uno rosado, y una aventurada, que resulta en un excelente vino tinto, el benjamín de la bodega que nace con vitola de superdotado a pesar de su bisoñez y un vino blanco con marcado carácter mineral.

AT Roca trabaja con viñas viejas autóctonas plantadas en zonas altas y terrenos que favorecen cada cepa particular. Aquí transcribo un extracto de su sitio web, por su interés:

“En la parte más alta de l’Ordal en el Massís del Garraf, cuenta con los pagos de  La Ginestera, L’Esparter i la Vinya dels Fòssils, plantadas de macabeu hace 54 años y situados  a 440m der altitud.

En la zona central del Penedès, en la Conca del Foix, està La Plana de l’Urpi, a 220 m. de altura, donde se ubican las parcelas de Xarel·lo de 42 años.

En la La Llacuna, a 700 metros de altura, de los pagos de La Barbera y La Margera, producen la  Parellada.

La vinificación se realiza en la Bodega de Can Bonastre, en Masquefa, una antigua masía del siglo XVI donde AT Roca prensa, fermenta y vinifica por separado cada una de las parcelas.

Una vez realizados los coupages, el proceso de segunda fermentación y crianza de sus vinos se realiza en Sant Sadurní d’Anoia.”

Invitado por la Asociación Enológica de Castellón, acudí gustoso a la cata que se celebró el pasado jueves 13 de noviembre en los salones del Hotel Jaime I de Castelló de la Plana. La cata versaba sobre dos espumosos, un vino blanco y un vino tinto, caldos todos de AT Roca.

Agustí Torelló Sibill dio una charla magistral acerca de la importancia de la composición del terreno en la producción de la uva y mostró sus dotes de orador y enólogo, tras lo cual pasamos a la anhelada cata.

Presentó en primer lugar “Floral” un vino blanco excelente, moderadamente afrutado y muy mineral, excelente para maridar con pescados y mariscos y como banda sonora sugiero Blue in Green de Bill Evans. Coupage: 75% macabeo, 20% malvasía de Sitges y 5% moscatel de Alejandría.

Seguidamente presentó sus vinos espumosos Penedés (por temas legales no tiene la denominación cava), ambos brut reserva.

El primero blanco, de burbuja fina, afrutado, marida con pescados, mariscos, postres y lo que uno quiera ¿no? Sugiero, por su carácter alegre y vivaz St. Thomas de Sonny Rollins.  Coupage: 51% macabeo, 24% xarel·lo y 25% perellada

El segundo rosado, también de burbuja fina, afrutado con sesgo hacia frutas del bosque (frambuesa, fresa, etc.). Marida con pescado, marisco, postres y un tema algo más sobrio, pero alegre al mismo tiempo, por ejemplo Poinciana, de Nat Simon y Buddy Bernier.

Por últmo ¡oh sorpresa! presentó el primer tinto que ha salido de su cava, “Sileo”, con la denominación de origen Mont Sant, un crianza de 4 meses en barrica de roble francés. Aromático, afrutado con tintes de frutas del bosque y moderadamente dulce y un leve toque de madera, que no enmascara el resto de aromas que persisten en el paladar.

Marida con carnes básicamente, pero este vino -que me perdonen los puristas-  marida con cualquier plato y cualquier postre, amén de prolongar sus aromáticos efluvios hasta un latin jazz tal como A night in Tunissia de Dizzy Gillespie.

Qué buen comienzo para una saga de tintos, larga vida a los tintos de Torelló.

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