Crónica del concierto del Scott Hamilton quartet

scott-hamilton-2 Día: 15 de octubre de 2016

Lugar: Espai de la Música Mestre Vila, Benicàssim, España.

Hora: 22:30h

Músicos: Scott Hamilton, saxo tenor; Joan Monné, piano; Ignasi González, contrabajo; Jo Krause, batería.

Producción: Blau records

Patrocinio: Ayuntamiento de Benicàssim

Más de 150 personas se congregaron en este magnífico auditorio para escuchar al cuarteto de Scott Hamilton. La velada prometía, porque Scott siempre cumple…y cumplió. No recuerdo cuantas veces he escuchado en directo a Scott Hamilton –puede que sea también cosa de la edad- pero a pesar de que con él mis expectativas son siempre muy altas, no deja de sorprenderme y entusiasmarme ¡Qué sonido, qué articulación, qué lenguaje, qué finura, qué repertorio más bien escogido, …, y qué silencios! Sí, qué silencios -observación compartida con mi compadre Toni, compañero también en las tareas editoriales de Majazzine-. Me explico. No tengo nada contra los músicos verborréicos ni contra los atletas, bien sea del mástil, de las teclas, de las llaves, de los parches o de cualquier mecanismo de cualquier instrumento, es más, confieso que me suelen impresionar, aunque también me suelen saturarscott-hamilton a la primera de cambio. Pero saber compaginar con maestría soberbias frases cortas con un elocuentes silencios, no está al alcance de todos y en esto –y en todo lo demás, por supuesto- Scott es un maestro. La odiosa comparación sería confrontar un destilado de sabiduría en forma de aserto taoísta o refrán español (tan sabios los unos como los otros) con un trabalenguas ¡Vale, me he pasado! rebajo el tono y me centro en el maestro y en el concierto.

Abrió el concierto con el tema It’s you or no one (Jule Styne) tema popularizado entre otros por Dexter Gordon. Un fast swing como aperitivo para ir haciendo boca y calentando el ambiente. Los solos de Scott, contestados por Joan Monné dejaron bien a las claras por dónde iban a ir los tiros, a partir de aquí el listón no bajaría.

El segundo acto lo protagonizó Russian lullaby (Irving Berlin) un en forma de mid-time, en el que el envolvente sonido del saxo de Scott, nada más lejos que dormirnos con la nana rusa, nos encandiló, toda vez que ya se había metido al público en el bolsillo en el tema anterior. Qué decir de Joan Monné. Ya le hemos visto en más ocasiones, como líder o acompañando a otros grandes como Benny Golson. Él es un grande también, vaya estilazo, vaya recursos lingüísticos tiene el de Molins de Rei. Tampoco se durmió en la nana, al igual que sus compañeros de la sección rítmica, Ignasi y Jo, soberbios toda la velada.

Una vez ya con los motores bien engrasados, engranaron la velocidad crucero con Cherokee (Ray Noble), un foxtrot en origen que el jazz decidió transformarlo en fast swing.

Tras el ritmo imprimido por la pieza anterior convenía amortiguar la inercia, no nos fuéramos a desbocar, y así sucedió. El tema elegido para la ocasión fue Estate (Bruno Martino), una balada romántica convertida en standard por la magia del jazz, al igual que sucediera con Autum Leaves, pero en forma de bossa (ambas refieren estaciones meteorológicas ¿tendrá algo que ver?) que fue magistralmente interpretada tanto por Scott como por Joan.

Después le llegó el turno a Nobody else but me (Jerome Kern) otra tesela más en el mosaico que iba componiendo el cuarteto, sin sorpresas, sin innovaciones, sin estridencias, sin más argumentos que la propia música, el propio lenguaje, el que todos esperábamos y el que disfrutamos, que no por conocido ni por esperado es menos deleitoso

En sexto lugar sobrevoló Skylark (Hoggy Carmichael), alondra o calandria en castellano, para entendernos, una preciosa balada en cuya letra, el desdichado y doliente amante le plantea cuestiones al pobre pájaro que claro, el animalico no responderá -si no menudo sobresalto!-. Bien, disculpen por el desliz, pero estas letras me conmueven hasta el punto del delirio…

Scott y Joan preguntaron al pájaro pero con melodías tan bellas que no hubo lugar a respuestas ¡qué más daba! ¡quien las necesitaba!

Siguió la fiesta con The way you look tonight (Jerome Kern) otro éxito del señor entre paréntesis que sonó vigoroso y varonil en el tenor de Hamilton y prolijo y singular en las teclas de Monné

Se hizo de rogar La Rosita, un bolero de 1923 que ya grabaran Ben Webster y Coleman Hawkins y que ha hecho suyo Scott Hamilton dando nombre a un disco grabado en directo para Blau Records, registrado durante una actuación el pasado año.

Intentó cerrar el concierto con un rythm titulado Blue Capers (Blue Mitchell) y digo intentó porque el respetable con su insistente ovación obligó a Scott a regalar una última pieza, de título Summer Wind (Heinz Meier)

En resumidas cuentas, una delicia de concierto, como ya nos tiene acostumbrados este virtuoso, este genio del jazz, al que esperamos ver muchas más veces por estos pagos, un lujo al que tuvimos acceso gracias al patrocinio y sensibilidad del Ayuntamiento de Benicàssim y la producción de Blau records.

Jazz es cultura, no lo duden!

Hot Cool para Majazzine

Benicàssim 15 de octubre de 2016

 

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