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El Canon del Jazz

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EL CANON DEL JAZZ – LOS 25O TEMAS IMPRESCINDIBLES

Ted Gioia

Turner Noema – 682 páginas – 39.90 Euros

Ted Giogia (Palo Alto, 1.957) es un afamado crítico de jazz e historiador musical, de quien se habían editado también en España “Historia del Jazz ” (2004 y 2012) y “Blues. La música del delta del Mississippi “(2010), también en Turner. Ganador de premios, compositor, un culo inquieto. Un sobrado.

Todo eso puede encontrarlo cualquiera en la solapa de sus libros. Libros escritos naturalmente desde un profundo conocimiento de los géneros, pero como debe suceder cuando entran en juego la emoción y la memoria de cada uno, libros  que contienen una fuerte carga subjetiva .

Se  podrá estar de acuerdo o no con algunas de sus premisas, de sus preferencias, sin duda mejor fundadas que la de la mayor parte de los simples aficionados, pero hay que agradecerle que no sean en ese sentido “libros académicos”.

La idea de un Canon, de cualquier Canon, asusta. Por lo menos me asusta a mí.  Hay que decir ya desde el principio que el Canon de Gioia – aunque se circunscribe a 250 temas fundamentales del repertorio jazzistico- se arborifica con sus “versiones recomendadas” al término de cada una de las entradillas de los temas, así que ya no son 250 , si no probablemente 2.500 o 3.000 versiones de esos temas las que están en juego.

Así en “Limehouse Blues” descubriremos que no es un blues; que Limehouse era un barrio portuario de Londres en el que prosperaban los “limes” (hornos de cal); quienes fueron sus autores y la suerte que ha corrido el tema a lo largo de las diferentes eras del jazz: su éxito inicial, su condición de standard hasta la llegada del bebop, su recuperación por el duo Coltrane-Cannonball Adderley en términos de duelo de saxos – justo inmediatamente antes de que el Gran John se encerrase a grabar “Kind of Blue” con Miles Davis (“ese álbum de jazz de cámara ensimismado” -dice Gioia) . Añadanse una docena de “versiones recomendadas” y con la ayuda de Spotify, You Tube y el libro a mano, puede uno dedicarle al “Limehouse Blues” todo un largo fin de semana, por lo menos.

A eso me refería. Y ahora multiplícalo por 250. Encontrarás desde luego “I rememeber Clifford” de Bennie Golson;  “Ev’ry times we say goodbay” de Porter ( sí, hablamos de standards en el sentido de temas adoptados por los músicos de jazz  procediesen de Broadway, del cine,del universo de los crooners melódicos ; encontraremos a Rodgers&Hart, a Gershwin, a Carmichael junto a Van Heusen, Cahn, Ellington, Mingus o Gillespie.

Puede que haya lectores que lo devoren de una sentada. Lo dudo. Es un libro para disfrutarlo lentamente, un “companion” al estilo anglosajón para acompañar la audición de los temas y reconocer muchas claves en las que muy probablemente no habíamos reparado. Pero ante todo y sobre todo es un libro para exprimirlo a fondo hoy, cuando ya no necesitamos un pase para la Libreria del Congreso de los EEUU para encontrar una grabación de la Casa Loma Orchestra.

Una consideración final y no por obvia obviable. Es un libro bien editado, bien traducido (no chirrían los términos ni expresiones en ningún momento), es un libro “gordo” (casi 700 páginas), pero es indiscutiblemente un libro caro en un pais en el que dificilmente encontrariamos un ejemplar en una Biblioteca Pública (si aún existen). Así pues, gracias a Turner Noema por su publicación ( es además un libro reciente), pero se siente uno al comprarlo  identificado en un “nicho de mercado” un poco incómodo. ¿Cuántos menores de 50 años lo disfrutarán? y si no lo hacen ¿cómo se construirá el Canon del Jazz dentro de 20 ?

¿Sólo con los temas que haya cantado Michael Bubble?

Carla Cook Quartet

Carla-Cook

Ciclo: Jazz a Castelló

Lugar: Casino Antiguo de Castelló de la Plana, España

Hora: 22:30 h

Intérpretes: Carla Cook (voz), Albert Bové (piano), Ignasi González (contrabajo) Jo Krause (batería)

Hot Cool. Castelló de la Plana

La presente edición de Jazz a Castelló abrió con la esperada actuación de Carla Cook. La Cook es una diva en su máxima expresión, pero no al estilo tradicional. Al igual que otras divas de la nueva era, tales como Casandra Wilson o René Marie, gusta del mestizaje, la fusión, la hibridación de estilos, la adaptación de canciones de pop, rock, folk, funk, soul, motown, latin, o de cualquier estilo o tendencia. Su versatilidad no conoce límites, al igual que su voz, la cual maneja con una pericia inusitada. Posee un registro vocal amplio, cálido, bien timbrado con muchos armónicos, además, atesora una paleta de colores tímbricos extensa, adaptándola sin titubeos ni dificultad alguna a las necesidades o exigencias del momento estilístico o interpretativo.

Su depurada técnica vocal no la constriñe ni le resta espontaneidad, naturalidad ni autenticidad, moviéndose entre lírica hasta el blues más desgarrado con total comodidad y maestría. Diestra en el arte del scat o improvisación vocal y danzarina racial, convence en cada diferente propuesta, transportando al espectador, sin solución de continuidad, de un escenario musical a otro completamente diferente sin aparente esfuerzo.

Nacida en la ciudad del motor, Detroit, Michigan (EEUU), comenzó cantando,  como tantas otras figuras del jazz vocal, en el coro de la Iglesia, en su caso la Metodista. Forjada en el rythm’n blues, rock, country, blues, música clásica y por supuesto en el jazz, no desdeña ningún estilo por extraño que sea para inspirarse y para interpretar.

Emigró a Boston para cursar el grado de Comunicación Verbal y allí integró diversas formaciones de jazz y estableció su propio negocio.

Pero la atracción de la escena neoyorquina era demasiado intensa como para ignorarla y en 1990 se mudó a la gran manzana, donde comenzó a dar conciertos para poder subsistir.

En 1998 la Cook suscribió un contrato con Maxjazz, un sello discográfico independiente con el que, en 1999, grabó su primer álbum “It’s all about love”, el cual recibió críticas muy favorables y con el que fue nominada al premio Grammy a la mejor interpretación vocal de jazz. El disco fue premiado en el año 2000 como el mejor álbum en la modalidad de jazz vocal por la AFIM Indie Award.

Posteriormente grabó “Dem Bones” en 2000 y “Simply Natural” en 2002.

Su eclecticismo le lleva a interpretar canciones de Marvin Gaye, Simon & Garfunkel, Neil Young, entre otros, dándoles el justo toque jazzístico sin desvirtuar la composición original para mágicamente transformarla en un moderno standard con una naturalidad pasmosa.

Rompió el hielo el trío acompañante con una pieza instrumental que, sin mediar tregua, elevó súbitamente la temperatura jazzística del recinto, con un Albert Bover inconmensurable, al que no tardó en sumarse primero un Jo Krause espectacular y a la par finísimo -según los requerimientos interpretatívos- y un seguro e infalible Ignasi González. Los tres rayaron a una gran altura, proporcionando la adecuada base para el lucimiento de la estrella, pero también ofreciendo unas improvisaciones al más alto nivel.

La Cook no defraudó, tal como se esperaba cautivó al respetable desde el mismo comienzo de su intervención y no abandonó su velocidad crucero hasta el mismo final, en una singladura de hora y media, surcando y surfeando entre los diferentes estilos de su extenso, variado y ecléctico repertorio. A destacar su excelente interpretación de Estate, el inmortal standard de Bruno Martino, Simply Natural, Strong Man, Cançao do Sal, entre otras tantas que cautivaron al respetable quien premió a la vocalista con calurosos vítores y aplausos a lo largo de todo el recital.

Un lujo para los asistentes a un concierto gratuito en el improvisado club de jazz en el que se convierte el “salón de la chimenea” del Casino Antiguo de Castelló de la Plana.

Larga vida a Jazz a Castelló.

René Marie

René Marie

Ésta fue la entrevista que abrió esta sección de Majazzine. Fue un auténtico honor que la diva norteamericana apadrinara su botadura Acudimos a la prueba de sonido a las 19:00 h del viernes 1 de noviembre en el salón de la chimenea del Casino Antiguo de Castelló, esa misma noche, en ese mismo lugar se celebrará el primer concierto del ciclo JACS (Jazz a Castelló) de la edición de 2013, protagonizado por René Marie, flanqueada por Albert Sanz al piano, Alex Davis al contrabajo y Stephen Keogh a la batería.

Nos recibe nuestro compañero Fernando, coorganizador del ciclo junto con Toni Porcar y nos presenta a René. Stephen se ofrece como traductor pero le hacemos saber que nuestro inglés es tan bueno como para saber el significado de “una relaxing cup of café con leche in the Casino” y algunas cosas más, que no vienen al caso mencionar.

Le ofrezco a René Marie una “relaxing cup de lo que quiera” pero declina la invitación y me hace pasar a la estancia que hace las veces de camerino. Le explico a René Marie que ésta es la entrevista que inaugurará este magazine digital y que es un honor que sea ella la protagonista de la entrevista, nadie mejor a tal honor. Ella se muestra halagada y complacida, pero sin alharacas.

Ante mi tengo a una mujer bella, atractiva, pero al mismo tiempo natural,  cercana, llana, amable, colaboradora, tranquila y feliz, su mera presencia y su actitud tornan mi nerviosismo inicial en una charla amigable. Se muestra incluso curiosa, expectante ¡con la de entrevistas que le habrán hecho en esta vida!

Y sin más preámbulos comenzamos la entrevista

1.- Tu éxito mundial comenzó en 1998 con tu CD Renaissance pero esto no fue fruto del azar ¿qué estuviste haciendo antes de esa fecha y, es verdad que fue tu hijo quien te animó a emprender tu carrera musical como cantante de jazz?

Te contesto primero a la segunda parte de la pregunta. Efectivamente, fue mi hijo mayor el que me animó a iniciar mi carrera profesional, tras asistir a una jam session me dijo que yo podía hacerlo tan bien o mejor que los artistas que había visto y tras pensarlo brevemente pensé ¿por qué no intentarlo? Y aquí estoy. Respecto a la primera parte de la pregunta, yo siempre he estado ligada a la música, pero cuando nacieron mis hijos tuve claro que ellos eran el objetivo prioritario de mi vida, por lo que me dediqué a criarlos y educarlos, y para ello necesitaba trabajar. Fui empleada de banca y me dedicaba a la atención a los clientes, a resolver dudas, quejas, etc. Pero mi pasión por la música nunca decayó, cantaba en casa, para los amigos y tal, hasta que me dediqué íntegramente a mi  carrera musical a los 42 años. Nunca me planteé llegar hasta aquí, ser una estrella, sino que he ido paso a paso, poco a poco, intentando dar lo mejor de mi misma en cada concierto, en cada disco, las cosas han ido pasando y yo he seguido cantando, aprendiendo, estudiando, experimentando

2.- Tú eres una completa y versátil artista, cantante, compositora, actriz ¿con cual de estas facetas te sientes más identificada o cómoda?

Me siento bien en cualquiera de las facetas que acabas de citar pero, la que más me llena, la que más me satisface es la de cantante, porque integra a las otras y el contacto con el público es muy enriquecedor.

3.- En tus biografías están escritas varias listas de cantantes y músicos que te han inspirado o influido en tu carrera, pero si tuvieras que dar sólo dos nombres ¿con quien te quedarías?

-Piensa unos segundos antes de contestar, pero al fin afirma con seguridad- Nina Simone y Roberta Flack –sinceramente me extraña la respuesta, uno esperaba la clásica lista de las grandes damas del jazz y le pregunto extrañado por qué- porque son dos mujeres auténticas, tanto en la escena como en su vida y son las que a mi más me inspiraron cuando las escuchaba en la adolescencia, ambas han sido una referencia tanto en el aspecto musical como en el personal

4.- Estás firmemente comprometida con los derechos humanos y tu carrera está impregnada de ellos ¿esta significación te ha originado problemas?

En absoluto, yo no tengo problemas, son los demás los que los tienen, yo no tengo problemas de racismo y machismo, no siento que tenga que ocultar mi raza ni mi condición femenina –en este punto le recuerdo el episodio de 2008, en Denver  sustituyó  el himno oficial “Star Spangled Banner” por el de  “Lift Ev’ry Voice and Sing” el himno de los derechos raciales de los afroamericanos por excelencia, lo que le supuso duras críticas e incluso amenazas de muerte, pero René se muestra segura e impertérrita y con una plácida sonrisa apostilla- No me arrepiento de nada de lo que hice,  aún sabiendo el resultado hoy lo volvería a hacer, Nina (Simonne) hubiera hecho lo mismo

5.- Finalmente ¿cual es tu próximo proyecto?

No me gusta hablar de proyectos en el ámbito de la música. La música es algo que brota y fluye de una manera espontánea, no programada, no me gusta estar obligada a hacer un proyecto determinado porque alguien piense que ha de ser a sí, prefiero que el proyecto se defina a si mismo una vez ha cobrado cuerpo después de dejar que surja.

Así es René Marie, llana, afable, directa, sincera, tremendamente humana, tremendamente racial, fiel a sus principios y a su propia identidad, y sobre todo una cantante exquisita, seductora, versátil, emocional, intrépida, transgresora, dominadora de las artes escénicas, una artista de primer orden.

Majazzine

Para saber más, visita su web: http://renemarie.com/

Esteve Pi

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Spring  Reverb entrevista a Esteve Pi.

Jazzman que hace Música con su batería.

http://www.jazzterrassa.org/ca/node/5449

   http://ignasiterraza.com/web/bio/bio-esteve-pi/

En el concierto de Eric Alexander en Benicàssim, con Fabio Miano, Ignasi González y Esteve Pi como sidemans.

Como el bolo ha sido excelente, para recordar….“pesco” a Esteve “allí arriba” todavía en trance. Comenzamos.

¿Qué y cuándo te impulsó en la música?

El primer contacto fue en la escuela de la Banda de mi pueblo (Falset, Priorato) una banda de música tipo levante, de pasodobles, etc. y eso fue determinante para que empezara.

¿Cuáles son tus principales influencias musicales?

Aparte de toda la música que escuché de pequeñito y que toqué en la banda, muy pronto descubrí y entré en el jazz. Me enganchó mucho, de modo que siempre he estado escuchando jazz.

O sea, que no pasaste por el periplo habitual: rock, blues para acabar en el jazz.

No no, un poquito de blues durante una época muy corta y luego sólo jazz.

¿Por qué elegiste la batería como instrumento?

Por un accidente, en la escuela del pueblo me preguntaron y pedí el clarinete, pero estaba cubierto, así como el trombón y como violín no había, me ofrecieron la percusión. Al principio no me hacía mucha ilusión, hasta que lo probé y pronto empecé a disfrutar.

Si no tocaras la batería, ¿ que instrumento tocarías, aparte de los que has mencionado?

El piano o un viento, saxo, trompeta, incluso el trombón, hay muchos que me gustan, como el contrabajo

Te gustan casi todos….

Sí, la verdad es que me gustaría tocar todos

¿Qué le recomendarías a un principiante en tu instrumento, la batería?

Bueno, que escuche mucha música, a veces el principiante se ofusca con el instrumento, tocan muy solos, incluso tocando en grupo, sin escuchar… Yo le diría que toque para servir a la música, enterándose de lo que pasa alrededor e interaccionando.

¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su técnica?

Hay que estudiar bien, diferenciando estudiar de tocar, ejercitando lo que te sale mal para pulir defectos; luego también hay que tocar para disfrutar.

¿Qué recomendarías a un músico para mejorar su lenguaje?

Escuchar mucha música y transcribir a los grandes maestros: el lenguaje se conforma escuchando y fundamentalmente por imitación. A menudo se rehúye imitar buscando una “originalidad”, intentando buscar  un lenguaje desde la inmadurez musical. Imitar a un gran maestro aparte de darte lenguaje, te sumerge en una lógica de la música, que después te da la base para intentar ser original. Al dominar un lenguaje podemos escapar de él.

¿Con qué estilo te sientes más a gusto?

Con el jazz, hard bop, be bop, con todos los estilos que habían en los años 60, también en los 40 y 50. Todo lo que es freejazz, bueno, me parece divertido tocarlo pero no me lo creo, de cara al público y ofrecer un concierto.

¿Cuáles son tus intérpretes favoritos, a la batería o cualquier otro instrumento?

Los de siempre, Art Blackey, Philly Joe Jones, Max Roach,  Roy Haynes, Art Taylor, Jimmy Cobb, casi todos los músicos del 54 al 64, verdadera década mágica donde hubo un crisol de músicos de diferentes generaciones desde el joven Lee Morgan a Coleman Hawkins. En estos diez años pasaron cosas muy interesantes, Coltrane, Monk, sin olvidar a Parker en el 46 y muchos otros…

¿Cuáles son tus compositores favoritos?

No sé, te puedo decir que igual Thelonius Monk, autor de temas complejos, divertidos y muy profundos. Una pasada de composiciones, tan diferentes de sus coetáneos y de una simpleza genial.

¿Podrías recomendar un disco?

Pues sí hombre, yo que sé, por ejemplo uno de Ben Webster que se llama ”See You At The Fair” de 1964, es un Impulse, ¡fantástico!  http://www.allmusic.com/album/see-you-at-thefair-mw0000093829

¿Y uno actual?

No escucho mucho jazz hecho hoy en día, no es que considere que no merecen ser escuchados pero no tengo tiempo, siempre voy a los mismos clásicos de la época que te he dicho, ¡hay tanto por escuchar!. Es el tipo de sonido que me gusta.

Coincido contigo como aficionado, ahora hay grabaciones espectaculares pero….¿cuál es la clave?

Es el sonido Van Gelder, todos estos discos de los ¨3 sounds” que suenan (wow!) superclaros, un sonido cristalino que para mí es el sonido del jazz. Hoy en día hay grabaciones impecables de estéreo superabierto, donde escuchas la batería en todos lados, o el piano por todo el espectro…. Prefiero escuchar la batería localizada, ese sonido tan crudo, tan real que puedo oír si los platos son Avery o Zildjian, te puedes equivocar pero puedo compararlo con el sonido que oigo en platos que toco y sacar conclusiones. Las grabaciones actuales no permiten eso.

La última Esteve. ¿Cuáles son tus hobbies, aparte de la música, claro?

Pues mira, últimamente estoy muy metido en el bricolaje, arreglando una casa, y también el deporte, correr y ciclismo. Bueno… también leer, la vida tranquila. La música tampoco te deja mucho espacio para otras cosas, sobre todo si viajas. Cosas tranquilas, simples, como disfrutar de un paseo por la montaña… como ese tema que dice algo así como: “The Best in Life is for Free”

Muchas gracias Esteve, ha sido un placer.

 

Mientras acabo de transcribir la entrevista, googleo la frase. Esto es lo que obtengo:

Es un tema de Ray Henderson de 1927 “The Best Things in Life Are Free” popularizado por Sinatra, Sam Cook, etc.

Hay una película de 1956 “The Best Things in Life Are Free” dirigida por Michael Curtiz.

Fue un éxito de Luther Vandross a dueto con Janet JacksonThe Best Things in Life Are Free”  en 1992

Jazz on films. The new wave.

JAZZ.DISCOS-Jazz on films.The New Wave

VV.AA.   (caja con 5 CDS)

Moochin’ About/ Connex  – 2013 // Universal – 29 Euros

Caja de 5 discos que recoge las bandas sonoras jazzistas de 7 películas francesas de entre 1.957 y 1.962, interpretadas y /o compuestas por grandes músicos americanos que en esos años, apoteosis de la “nouvelle vague” francesa, residían o merodeaban por el París que deslumbraba aún al mundo con su aureola mítica de bohemia, intelectualidad y chicas con boina. Los films a los que pertenecen las BSO  y los músicos que las interpretan son:

– “No sun in Venice” (Roger Vadim,1.957) – The Modern Jazz Quartet

– “Ascensor para el cadalso” (Luis Malle,1.957) – Miles Davis

– “Les liasons dangereuses” (Roger Vadim,1.960) – Art Blakey Jazz Messengers

– “Des femmes disparaissent” (Eduard Molinaro,1.959) – Art Blakey Jazz Messengers

– “À bout de souffle” (Jean Luc Godard,1.960) – Martial Solal

– “Un temoin dans la ville” (Eduard Molinaro,1.959) – Barney Wilen

– “Eva” (Joseph Losey,1.962) – Michel Legrand

En principio pudiera sorprender que  sólo dos de esos siete films pertenezcan  claramente a los postulados de la “nouvelle vague” (el clásico fundacional de Godard y el de Malle);  aparecen acompañados por dos thrillers convencionales de Molinaro y otros dos del temible y, en aquellos años envidiado, Roger Vadim (Bardot,Fonda…en fin), uno de los peores cineastas franceses de cualquier ola  pero con una portentosa capacidad para dar el pego a los desprevenidos. La inclusión de Losey/Legrand puede parecer aún más discutible si nos ponemos estupendos, ni esa es una película enteramente francesa, ni desde luego tiene algo que ver con la “nueva ola”, más allá de que esté filmada en blanco y negro, pero sale Jeanne Moreau y en la banda sonora  además de la partitura de Legrand se oyen dos temas de Billie Hollyday. Vale.

En esos años en París viven: Ben Webster, Sidney Bechet, Dexter Gordon, incluso pasa largas temporadas Davis… La oleada de músicos, negros en su mayoría, que se trasladaron a Europa al final de la Segunda Guerra Mundial y en los años 50, huyendo del universo  abiertamente segregacionista de los músicos de jazz en EEUU. Eso significaba la existencia de clubs en  la ciudad, de rítmicas locales en condiciones de acompañar a los grandes músicos instalados en la ciudad y a sus amigos y visitantes. Los años del Club Saint Germain , donde pronto destacaría un guitarrista llamado Sacha Distel o el cuarteto residente de René Utreger.

Son los años del General Degaulle, del conflicto de Argelia, del estrábico Sartre y del Citröen Tiburón, del cine académico y chauvinista;  los años en los que surgen Truffaut, Godard, Malle, Chabrol… en una ciudad que respira jazz. Y el jazz se sube también a la pantalla con el ascensor de Malle /Davis en esa legendaria sesión de grabación en la que prácticamente se improvisa sobre el copión de la película. A Davis le acompañan los músicos del cuarteto de Utreger, con un jovencísimo Barney Willen, al que después dedicaremos unas líneas, con 19 años, al saxo, y Kenny Clarke , otro ilustre expatriado, a la batería. Cuenta la leyenda que durante la sesión Juliette Grecco , entonces compañera de Davis, preparaba bocadillos de saucichon y Boris Vian fumaba sin parar en un rincón.

Ese mismo año, el pianista  John Lewis recibe el encargo del avispado Vadim para componer la banda sonora de “No sun in Venice”, que interpreta con su grupo el MJQ, una partitura bastante alejada de los aires mas bluesy que venía marcando Milt Jackson hasta entonces, y que abre la puerta a ese” Jazz con Pajarita” de aires formalmente clásicos que será el emblema del MJQ en  años siguientes.

Art Blakey y sus Messengers despachan en 1.959 y 1.960 dos bandas sonoras para el cine francés;  algo traída por los pelos en el caso de la adaptación contemporánea que hizo Vadim del clásico “Las amistades peligrosas”, con el apoteósico Gerard Phillipe de protagonista (otro desperdicio en manos del cineasta french-lover ) y más funcional en el thriller de Molinaro con el gran Lino Ventura de protagonista y  la presencia  del ubícuo Barney Willen al saxo.

Godard hace sonar  incesante el martilleo del piano de Martial Solal en la aún fotogénica y fundacional “À bout de souffle”, acompañando a Belmondo y Seberg en su recorrido idiota y criminal por un París cotidiano, alcanzando lo más alto de la cresta de la ola nueva. El jazz y Godard volverán a encontrarse pero nunca más de un modo tan elemental y profundo.

Ya dijimos que la inclusión de Legrand/Losey en el pack queda un poco forzada, una partitura de acompañamiento de aire cosmopolita y la inclusión  de “Willow weep for me” y “Loveless love” cantadas por Billie Hollyday en la película del cerebral Losey, más “europea” que francesa, son sin embargo una buena razón para quedarse un rato mirando al techo.

En cuanto a Barney Willen, ese jovencísimo saxofonista de padre norteamericano y madre francesa que se encontró casi por casualidad tocando con Miles Davis en “Ascensor al cadalso”, decir que tuvo una brillante carrera “francesa” y realizó numerosas grabaciones sin llegar jamás a ser un músico de la división de honor, pero su saxo impregnó las pantallas de un aroma a Gitanes rubios que aún no se ha desvanecido del todo, como demuestra la reedición de esas bandas sonoras en la segunda década del siglo XXI.

JAZZ ON FILMS . THE NEW AGE es el volúmen 3 de una colección de cajas con registros remasterizados de bandas sonoras jazzísticas, recopiladas y presentadas con sus correspondientes libretos por el jazz-writter Selwyn Harris . Las otras dos están dedicadas al cine negro : JAZZ ON FILMS. NOIR y al cine de ambiente beat/cool : BEAT,SQUARE AND COOL.

Seguiremos informando.

Bob Bebop

Without a Net

 

WITHOUT A NET Wayne Shorter

Wayne Shorter Quartet

Blue Note – 2013

Wayne Shorter : saxo tenor y soprano

Danilo Pérez : piano

John Patitucci : contrabajo

Brian Blade : bateria,percusiones

¿ ES  “WITHOUT A NET” EL  MEJOR  DISCO DE  JAZZ  DE LA DÉCADA  ?

El retorno de Wayne Shorter a Blue Note tras 43 años de exilio; 9 temas; 79:08 minutos; 6 composiciones nuevas; 2 firmadas por la banda al completo; 6 por WS; solo uno ajeno: “Flying down to Rio”, una versión de alto voltaje del tema de la película de 1.933, de la que no hemos podido olvidar a aquellas señoritas bailando busbyberkelinianamente , y de forma imprudente , sobre las alas de un avión de cartón mientras “bajaban hacia Rio”… Todos los temas fueron grabados durante la gira del grupo en 2011 excepto “Pegasus” , un poema tonal de 23 minutos en el que el cuarteto se convierte en noneto con la incorporación de The Imani Winds (flauta, oboe, clarinete, corno y fagot ) y que contiene un apabullante y atlético (dijo, alguien) solo de Shorter con el saxo soprano , confirmando que a los 80 años conserva un poderoso, personal  y bello sonido .

“Pegasus” fue grabado en directo en el Walt Disney Concert Hall.  El disco se abre con una recreación de “Orbits” el tema que escribió Shorter para el  “Miles smiles” (1.967) de Davis, e incluye también una versión de “Plaza Real”,  que apareció en “Procession” de Weather Report  (1.983), con un Pérez desatado. ¿He dicho ya que mi favorita es “Zero Gravity to the 10 th Power”?. ¿No?. Pues ya está dicho.

Ahora vamos con los adjetivos, todo lo anterior puedes encontrarlo aproximadamente en el All Music, o en el excelente blog jazzrecordings .

El Quartet funciona como una perfecta máquina de improvisación, generando tensiones vertiginosas a veces y otras equívocamente románticas, atmósferas que cambian mientras sostienes la respiración, giros insospechados. Blade reinterpreta con sutileza y brío el papel del baterista contemporáneo, Patitucci  se estira , se tensa y se destensa más allá de la lógica de su instrumento, Danilo crece y crece, encadenado a veces a la improvisación de Shorter y otras convertido en un poderoso y juguetón rey de la jungla; sostienen entre todos la sombrilla de playa sobre sus cabezas mientras el Huracán Shorter ruge y en su ojo asoma esa cosa tan rara que suele llamarse…¿belleza?

No es difícil acabar revolcado en la cursilería si seguimos por ese camino.

No sé. “Pegasus” es ya sin duda una composición histórica, “Zero Gravity” y “Starry Nights” suenan subyugantes  y enaltecedoras, y oye, “Flying down to Rio” es algo muy distinto a un divertimento…

No sé. ¿El mejor disco de jazz de la década?

¿Por qué no?

Bob Bebop

Cine y Jazz

Portada libro Carlos Aguilar

UN  LIBRO

Por  BOB  BEBOP

CINE  Y  JAZZ

Carlos Aguilar

Cátedra – 384 páginas – 25 Euros.

Carlos Aguilar , reconocido historiador cinematográfico y autor de la popular “Guia del Cine” con  más de 25.000 reseñas de películas, ha publicado en Cátedra  “CINE Y JAZZ”, con centenares de entradas e ilustraciones que ofrecen un panorama documentadísimo y muy divertido sobre la relación entre el cine y el jazz, dos de los vehículos de transmisión del tiempo y el ritmo que nos legó el lejano siglo XX y cuyos ecos siguen siendo hoy ineludible referencia aunque  consumamos películas y músicas en formatos distintos de cuando se hicieron las películas y las músicas de las que Aguilar nos habla en su libro.

Bandas sonoras míticas por su orientación jazzistica y escritas directamente para la pantalla (Ellington y “Anatomía de un Asesinato”, Mancini y “Sed de mal”…), documentales de referencia ( “Jazz on a summer day”, “One great day in Harlem”…) , clásicos sobre figuras del jazz ( del “Around midnight “ de Tavernier al “Bird” de Eastwood…) sabrosamente diseccionados, joyas ocultas,  flores peligrosas..(las bandas sonoras del mítico maestro José Solá para los thriller urbanos rodados en Barcelona a finales de los 50 con músicos como Pedro Iturralde; músicos italianos como Piero Umilliani y sus reinterpretaciones de temas de jazz en giallos y películas de consumo de los 60; la presencia de leyendas del jazz como Lionel Hampton o el Modern Jazz quartet en oscuras películas francesas de  serie …), la influencia clara del jazz en la nouvelle vague (Malle y Davis en “Ascensor al cadalso”, Godard y Solal en “About le souffle”, Truffaut y “Disparen sobre el pianista”…), justas reivindicaciones como la de “Calle 54” de Trueba (2000) que merece una revisitación desprejuiciada para apreciar su riesgo apasionado, filmaciones sobre músicos como Gerry Mulligan, Coleman Hawkis, Ben Webster…,la presencia de grandes iconos del Jazz en películas del Hollywood clásico (Ellington,Armstrong,Basie…)y decenas de entradas igualmente jugosas.

Si crees saber ya todas esas historias puedo asegurarte que Carlos Aguilar te reserva por lo menos un par de centenares más en un libro muy bien editado que no debe faltar en la biblioteca de ningún  buen aficionado al jazz y al cine. Una bonita portada además. Mi más ferviente recomendación

La grande bellezza

La-grande-bellezza

“ LA GRANDE  BELLEZZA”  

Paolo  Sorrentino  – Ita.-2013 

por 2 Cabalgan Juntos

TONY  SERVILLO SOLISTA MAGISTRAL

Ver a Jeb Gambardella , el protagonista de “La Grande Bellezza”, caminando por la noche romana con heroica indolencia , chaqueta naranja y pantalones blancos , es un espectáculo imprescindible para mantener bien engrasado el entrecejo. Tony Servillo, ese inmenso actor italiano, es Gambardella y nos devuelve con su rostro, con su gesto, con su voz , el recuerdo de los más grandes, del mejor Marcello, de Vittorio, de las epopeyas fellianianas y los purgatorios de Antonioni, de la Edad de Oro del Cine Italiano.

“La Grande Belleza” es toda ella una reconstrucción, un remake casi, de aquel glorioso cine italiano, en la que el “indiferente” Gambardella/Servillo se pasea entre las ruinas de la Roma del bunga-bunga berlusconiano . Todo se ha ido a la mierda.  Roma, una vez más ciudad abierta, ha entregado el corazón que nunca tuvo a la misma vieja casta de pretores de siempre.

Podrá objetarse y no sin razón que Sorrentino ha hecho una especie de “En busca del Arca perdida”  sutituyendo las películas de aventuras que alimentaron el palimsesto de Speilberg  por los clásicos de los gigantes del cine italiano, de “La Dolce Vita” a “La Aventura” y “La Noche”, pero ha tenido la genialidad de entregarnos de nuevo a Servillo en la apoteosis de su virtuosismo para que asistamos a su improbable redención de entre los muertos entre campanilleos falsamente místicos, bien lejanos de la engorrosa pretenciosidad de Malick por cierto, por su aire precisamente mistérico y francamente insensato, dejándonos un inolvidable regusto contemporáneo alojado en los ojos de ese Gambardella/Servillo que nos miran y nos ven desde un lugar no tan lejano : ¿ Quién no se ha traicionado nunca a sí mismo?.

La película acaba de ganar el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa y es muy probable que también gane el Oscar , palmito no le falta para eso, pero no estamos esta vez ante otro caramelito como “The Artist”, aquella cosita tan cuca. No. “La Grande Bellezza” da miedo, por lo menos nos lo ha dado a nosotros. Ve y escucha la versión bunga-bunga de “Tu fai l’Americano” en la película y sabrás de que hablamos.

Por respeto básico a Sorrentino y al gran Tony Servillo hay que ver la película en versión original subtitulada, desde luego, sería un crimen no oir esa voz profunda que se pasea con nosotros sobre esa Roma que también somos nosotros.

Probablemente en DVD en un par de meses. Vale sobradamente la inversión. Nos lo agradecerán.

Otras películas de Paolo Sorrentino & Tony Servillo:

–       “Las consecuencias del amor” (2005)

–       “Il Divo” (2008)

Película de Tony Servillo pendiente de estreno en España :

–       “Viva la Libertá”  – Roberto Andó (2013)