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600.000 sombras de Scott (Hamilton)

600.000 SOMBRAS DE SCOTT 

                                                       (HAMILTON)

Celebrando las 600.000 reproducciones en Spotify de “The Shadow of Your Smile” en la versión de Scott Hamilton

                                                                                      Time Traveller Bob

INTRO

Cuando le expliqué a Louis Armstrong lo que era Spotify se marchó indignado dejando el cigarrillo de marihuana en la ventana de su habitación en el Hotel Voramar (naturalmente eso sucede en un universo paralelo y hace mucho, mucho tiempo…). Al fondo las Pirámides. Había usado mi aclamada Time Machine –que me permite viajar adelante y atrás por la historia del jazz como todos saben- para chequear (!) a Louis sobre el tema de las reproducciones mecánicas de la obra de arte a golpe de dedo :”¿Una emisora de radio gratuita que roba a los músicos? …” – “No Louis, veo que no lo entiendes, son cosas de Internet…”

Aún oigo el portazo, ¡ por Keops !

Para entonces el Voramar estaba en llamas.

LOS HECHOS

  • “THE SHADOW OF YOUR SMILE” ,el conocidísimo tema de Johnny Mandel para la película “The Sandpipers”, ha sido objeto de decenas (centenares, probablemente) de versiones : Astrud Gilberto, Tony Bennett, Sinatra, Ella Fitgerald, Trini López (uno de estos días les contaré la verdadera historia de Trini López pero hoy voy corto de combustible…); yo que sé, Sammy Davis Jr., Herb Albert y sus Tijuana Brass, Bobby Darin, Pepe Jaramillo (true) incluso las tremendas patillas de Engelbert Humperdinck subieron y bajaron al galope de aquél “…of your smiiiiiile…”

También los músicos de jazz han visitado con regularidad la canción que ganó el Oscar en 1.965: Eddie Harris, Wes Montgomery, Oscar Peterson e incluso Bill Evans

Fin del “name dropping” . Ya vamos llegando, tranquilos.

  • SCOTT HAMILTON es un caballero andante del Jazz y entiéndase “andante” en el contexto del siglo XXI, cuando las compañías low cost ya no regalan kilómetros a nadie y los niños han dejado de recoger las tirillas de celofán de los Ducados para cambiarlas por sillas de ruedas para paralíticos (otro de los grandes enigmas del siglo XX), ahora paralíticos somos todos, con o sin silla de ruedas, y el único Ducado a mano es el del hijo de Adolfo Suárez … Vale, centrémonos. MR HAMILTON hace más millas al año que el Capitan Cook (otro que tal) en toda su carrera. No solo no deja de moverse sino que va dejando huella de su incesante viaje (otro “never ending tour”) en forma de discos: en Italia, en Holanda, en su país de Norteamérica, incluso en España…Hombre y músico cabal y elegante, con centenares de referencias discográficas a sus espaldas, conocedor exhaustivo del gran repertorio de standards jazzísticos, tanto de los procedentes de Broadway y del “great american songbook”, como los nacidos directamente del árbol del jazz de los últimos 80 años. Su estilo, gusto musical y talento han quedado sobradamente acreditados desde su debut hace más de 40 años (tiene 62) y ha compartido escenario y sesiones con todos los grandes de su generación y buena parte de sus mayores . En su actual madurez ha depurado aún más su aproximación a ese repertorio, lo ha quintaesenciado y se mueve por él con la calidez y la maestría de un virtuoso lleno de energía y control, un control que se deja notar especialmente en sus silencios, créanme.
  • BLAU RECORDS, pequeña compañía discográfica “indie” (sí aquí también hay “indies”) de Castellón de la Plana, Mediterráneo Español s/n, capitaneada por Fernando Marco, músico “glocal” , guitarrista, productor y cabeza visible y audible que fué del legendario Café del Mar Club de Jazz , una dirección mítica en la carretera de la playa que une el Grao con Benicasim y en cuyo escenario se plantó entre otros grandes Art Farmer y que “cerró”, en memorable concierto, Tete Montoliu en 1.995.

El mismo F.Marco, de largo curriculum, capaz incluso de poner en vereda, y de cara al siglo XXI, la avejentada música de una gloria local de raíz nacional-costumbrista como Francisco Tárrega (“Tárrega en Jazz”- 2014,Blau Records/Blau 11, featuring Eric Alexander, ni más ni menos), de indiscutible talento melódico, padre de tanto guitarrista japonés y del anual certamen de guitarra para reverdecer sus marchitas glorias (hablo de Don Francisco Tárrega, que Mr Marco no aún no ha logrado que le dediquen un Certamen Internacional) pues digo que ese mismo y perseverante jazzmen (ahora sí F.Marco, que las subordinadas cobran vida, oye) es también el émulo en La Plana de Quincy Jones, un poner, que Quincy se volvió muy loco a golpe de Michael Jacksons. La cosa se llama BLAU RECORDS y va por su referencia 16 (Blau 16): “THE SHADOW OF YOUR SMILE” el magnifico disco de SCOTT HAMILTON con Deena DeRose al piano, Ignasi González al bajo y Jo Krause a la batería. Un disco en toma directa del concierto celebrado en Benicassim en diciembre de 2015, con un sonido natural y exquisito gestionado por Alberto Sales, el Rudy Van Gelder de la Plana.

  • SPOTIFY – Dice la Wikipedia que es una aplicación multiplataforma para la reproducción de la música en streaming que ofrece un servicio gratuito básico y con publicidad y otro de pago con mejor calidad de audio (y sin publicidad); permite escuchar “en modo radio” buscando por artista, álbum o playlist creadas por los propios usuarios. La empresa sueca se lanzó en el mercado europeo en 2008 y ha tenido un extraordinario crecimiento. En 2015 tenía 75 millones de usuarios, de ellos 20 millones son de pago. Si tengo que contarte todo esto es por que uno de los dos (tu o yo, digo) no es de este planeta. Y aquí viene el hip: la versión de Scott Hamilton de “The shadow of your smile” ya ha superado limpiamente la barrera de las 600.000 reproducciones, el tema que da título a un disco de jazz publicado en España (y en el mundo) hace apenas 3 meses ha sido escuchado –si aplicamos el mítico “cuento de la vieja” – por casi el 10% de usuarios de la multiplataforma (no es falso que haya sido “reproducido” por ese porcentaje, lo es que esos hayan sido los oyentes : montado en una o más playlists seguro que suena en restaurantes de Paris, en clubs de Viena o en algún pub de la Costa Brava, así que el número de orejas que han sido acariciadas por la versión de Hamilton es incalculable, y eso es muchísimo). Y se va al millón . Y más allá.

 

 

CODA.

Bueno tenemos que irnos que si la Máquina del Tiempo se enfría luego hay que pasar por boxes para ir a Storyville.¿ Han visto aquella foto de Louis Armstrong tocando la trompeta a las Pirámides con su señora mirándole intrigada?. Pues eso mismo. Y tranquilos que el Hotel Voramar sigue estando donde estaba, creo.

Otro dia quedamos y les cuento lo de Trini López.

 

 

 

 

 

Mark Wade – Event Horizon

Mark Wade Horizon EVENT HORIZON

Intérpretes: Mark Wade, contrabajo; Tim Harrison, piano; Scott Neumann, batería

Fecha de publicación: 17 de febrero de 2015

Editado por Mark Wade Music

Desde que Bill Evans grabase con Scott Lafaro y Paul Motian los famosos discos en directo en el Village Vanguard de Nueva York, el concepto de trío de piano ha cambiado, sobre todo por la aportación como instrumento melódico que desarrrolló Lafaro. El contrabajo deja de ser un instrumento de acompañamiento y adquiere personalidad melódica propia, compitiendo con el piano en el desarrollo de los temas.

En este CD Mark Wade, partiendo de estas premisas, llega a desarrollar sus excelentes composiciones acompañado de dos grandes músicos: Tim Harrison al piano, y Scott Neumann a la batería.

Mark, Tim y Scott pertenecen a esa generación de músicos con una amplia formación que les permite sentirse cómodos en la politonalidad y la polirritmia, algo que no está al alcance de todos.

Abre el disco el vals Jump for Joy, el cual da paso a la tranquila balada Cold Spring, prolegómeno del estallido en Twist in the wind, al cual le sigue Tossed, en clave afro-cubana, tras el que relaja nuevamente el tono en la balada Apogee, antesala de Singsong, un tema carente de melodía con un motivo que, a modo de argamasa, sostiene el tema de principio a fin.

El único tema ajeno en el disco es If only had a brain, obra del prolífico compositor neoyorkino Harold Arlen

El título Event Horizon sugiere –en palabras del propio Mark Wade- aquel lugar, momento o situación donde algo puede suceder y hace referencia a que este disco es la lanzadera de su carrera como solista.

Mark reconoce que la inspiración de los temas que componen el actual trabajo discográfico ha sido la musicalidad de sus compañeros de aventura.

Tim Harrison, nacido en Nottingham (Inglaterra), es un excelente pianista quien, junto con Scott Neumann, natural de Bartlesville (Oklahoma), conforman junto con Wade un excelente trío.

Mark Wade (Livonia, Michigan, 1974) comenzó de forma autodidacta a tocar el bajo eléctrico a los 14 años. En la Universidad de Nueva York estudió con Mike Ritchmond, a quien considera su mayor influencia, junto con Ray Brown, Paul Chambers y Scott LaFaro.

Mark Wade ha compaginado la música clásica con el jazz en diversas y reputadas formaciones.

Asimismo, Mark Wade dirige New Music Horizons, una organización fundada en 2014 para promover los trabajos de los compositores noveles tanto de música clásica como de jazz

De vuelta al trabajo discográfico de Mark Wade que hoy presentamos, y a modo de epílogo, afirmamos que es un magnífico disco, con magníficas composiciones, excelentes músicos, evidencia que queda patente en sus excelentes interpretaciones y también es un excelente registro cuya grabación, edición y masterización cuidan al máximo detalle la cualidad tímbrica y dinámica de cada instrumento.

Totalmente recomendable.

Majazzine

Jazz on films. The new wave.

JAZZ.DISCOS-Jazz on films.The New Wave

VV.AA.   (caja con 5 CDS)

Moochin’ About/ Connex  – 2013 // Universal – 29 Euros

Caja de 5 discos que recoge las bandas sonoras jazzistas de 7 películas francesas de entre 1.957 y 1.962, interpretadas y /o compuestas por grandes músicos americanos que en esos años, apoteosis de la “nouvelle vague” francesa, residían o merodeaban por el París que deslumbraba aún al mundo con su aureola mítica de bohemia, intelectualidad y chicas con boina. Los films a los que pertenecen las BSO  y los músicos que las interpretan son:

– “No sun in Venice” (Roger Vadim,1.957) – The Modern Jazz Quartet

– “Ascensor para el cadalso” (Luis Malle,1.957) – Miles Davis

– “Les liasons dangereuses” (Roger Vadim,1.960) – Art Blakey Jazz Messengers

– “Des femmes disparaissent” (Eduard Molinaro,1.959) – Art Blakey Jazz Messengers

– “À bout de souffle” (Jean Luc Godard,1.960) – Martial Solal

– “Un temoin dans la ville” (Eduard Molinaro,1.959) – Barney Wilen

– “Eva” (Joseph Losey,1.962) – Michel Legrand

En principio pudiera sorprender que  sólo dos de esos siete films pertenezcan  claramente a los postulados de la “nouvelle vague” (el clásico fundacional de Godard y el de Malle);  aparecen acompañados por dos thrillers convencionales de Molinaro y otros dos del temible y, en aquellos años envidiado, Roger Vadim (Bardot,Fonda…en fin), uno de los peores cineastas franceses de cualquier ola  pero con una portentosa capacidad para dar el pego a los desprevenidos. La inclusión de Losey/Legrand puede parecer aún más discutible si nos ponemos estupendos, ni esa es una película enteramente francesa, ni desde luego tiene algo que ver con la “nueva ola”, más allá de que esté filmada en blanco y negro, pero sale Jeanne Moreau y en la banda sonora  además de la partitura de Legrand se oyen dos temas de Billie Hollyday. Vale.

En esos años en París viven: Ben Webster, Sidney Bechet, Dexter Gordon, incluso pasa largas temporadas Davis… La oleada de músicos, negros en su mayoría, que se trasladaron a Europa al final de la Segunda Guerra Mundial y en los años 50, huyendo del universo  abiertamente segregacionista de los músicos de jazz en EEUU. Eso significaba la existencia de clubs en  la ciudad, de rítmicas locales en condiciones de acompañar a los grandes músicos instalados en la ciudad y a sus amigos y visitantes. Los años del Club Saint Germain , donde pronto destacaría un guitarrista llamado Sacha Distel o el cuarteto residente de René Utreger.

Son los años del General Degaulle, del conflicto de Argelia, del estrábico Sartre y del Citröen Tiburón, del cine académico y chauvinista;  los años en los que surgen Truffaut, Godard, Malle, Chabrol… en una ciudad que respira jazz. Y el jazz se sube también a la pantalla con el ascensor de Malle /Davis en esa legendaria sesión de grabación en la que prácticamente se improvisa sobre el copión de la película. A Davis le acompañan los músicos del cuarteto de Utreger, con un jovencísimo Barney Willen, al que después dedicaremos unas líneas, con 19 años, al saxo, y Kenny Clarke , otro ilustre expatriado, a la batería. Cuenta la leyenda que durante la sesión Juliette Grecco , entonces compañera de Davis, preparaba bocadillos de saucichon y Boris Vian fumaba sin parar en un rincón.

Ese mismo año, el pianista  John Lewis recibe el encargo del avispado Vadim para componer la banda sonora de “No sun in Venice”, que interpreta con su grupo el MJQ, una partitura bastante alejada de los aires mas bluesy que venía marcando Milt Jackson hasta entonces, y que abre la puerta a ese” Jazz con Pajarita” de aires formalmente clásicos que será el emblema del MJQ en  años siguientes.

Art Blakey y sus Messengers despachan en 1.959 y 1.960 dos bandas sonoras para el cine francés;  algo traída por los pelos en el caso de la adaptación contemporánea que hizo Vadim del clásico “Las amistades peligrosas”, con el apoteósico Gerard Phillipe de protagonista (otro desperdicio en manos del cineasta french-lover ) y más funcional en el thriller de Molinaro con el gran Lino Ventura de protagonista y  la presencia  del ubícuo Barney Willen al saxo.

Godard hace sonar  incesante el martilleo del piano de Martial Solal en la aún fotogénica y fundacional “À bout de souffle”, acompañando a Belmondo y Seberg en su recorrido idiota y criminal por un París cotidiano, alcanzando lo más alto de la cresta de la ola nueva. El jazz y Godard volverán a encontrarse pero nunca más de un modo tan elemental y profundo.

Ya dijimos que la inclusión de Legrand/Losey en el pack queda un poco forzada, una partitura de acompañamiento de aire cosmopolita y la inclusión  de “Willow weep for me” y “Loveless love” cantadas por Billie Hollyday en la película del cerebral Losey, más “europea” que francesa, son sin embargo una buena razón para quedarse un rato mirando al techo.

En cuanto a Barney Willen, ese jovencísimo saxofonista de padre norteamericano y madre francesa que se encontró casi por casualidad tocando con Miles Davis en “Ascensor al cadalso”, decir que tuvo una brillante carrera “francesa” y realizó numerosas grabaciones sin llegar jamás a ser un músico de la división de honor, pero su saxo impregnó las pantallas de un aroma a Gitanes rubios que aún no se ha desvanecido del todo, como demuestra la reedición de esas bandas sonoras en la segunda década del siglo XXI.

JAZZ ON FILMS . THE NEW AGE es el volúmen 3 de una colección de cajas con registros remasterizados de bandas sonoras jazzísticas, recopiladas y presentadas con sus correspondientes libretos por el jazz-writter Selwyn Harris . Las otras dos están dedicadas al cine negro : JAZZ ON FILMS. NOIR y al cine de ambiente beat/cool : BEAT,SQUARE AND COOL.

Seguiremos informando.

Bob Bebop

Peter Beets “New Groove”

PETER BEETS “New groove”

Sin título

Peter Beets:  piano

 Joe Cohn: guitarra

Reuben Rogers: contrabajo

Martijn van Iterson: guitarra

Ruud Jacobs: contrabajo

Criss Cross Jazz. 2008

Peter Beets hereda en este disco la formación de trío de piano, guitarra y contrabajo que, a finales de los años 30, Nat King Cole introdujo en el jazz. En esta época predominaban las Big Bands, por lo que este trío sin batería fue una auténtica revolución.

En el primer trío presentado por Nat King Cole, lo acompañaban Oscar Moore a la guitarra y Wesley Prince al contrabajo. Otros músicos como Ray Charles y Oscar Peterson emularon esta formación  posteriormente, e incluso Jim Hall, en 1957, grabó el Jazz Guitar junto con Red Mitchell (contrabajo) y Carl Perkins (piano), con los que consiguió realizar un disco realmente emotivo y bello.

En 1961, el pianista Walter Norris grabó The Trío junto con Billy Bean a la guitarra y Hall Gaylor al contrabajo. Disco imprescindible para cualquier buen aficionado al jazz en que el mismo Jim Hall participó escribiendo los textos del CD.

Peter Beets es uno de los pianistas más interesantes que podemos encontrar hoy, poseedor de una técnica prodigiosa y un swing inmejorable cargado de toda la tradición de los grandes pianistas de jazz. En este “New Groove” se ha sabido acompañar de excelentes músicos y habituales en otras formaciones con él,  como Joe Cohn y Matijn van Iterson a la guitarra, Reuben Rogers y Ruud Jacobs al contrabajo. El resultado  es un disco repleto de buenos estándares, tocados de una manera sutil y espléndida, en el que se destila una nueva manera de crear ambiente para que la improvisación fluya, algo que se consigue desde el primer tema.

Groove.

Valoración del disco:

 ★★★★