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Charlando con Dmitry Baevsky

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Dmitry Baevsky (Benicàssim, 01/04/2016)

Aparenta menos edad de la que en realidad tiene, aunque se le puede considerar joven, tiene toda una carrera musical por delante (y también por detrás).

Nació en San Petesburgo en 1976, hijo único de un escritor y traductor, comenzó a estudiar piano a la edad de 6 años. A los 15 años ingresó en el Colegio de Música Mussorgsky de su ciudad dónde estudió con el saxofonista de jazz Genady Goldstein, mientras tanto actuó en múltiples conciertos.

A la edad de 19 años fue admitido con una beca completa en el departamento de jazz de la New School University. Tras su paso por esta institución, Baevsky comenzó sus actuaciones con pesos pesados del género, tales como Benny Green, Peter Washignton, Willie Jones III, David Hazeltine, “Killer” Tay Appleton, Peter Bernstein, Cedar Walton, Denis Irwin, Jeremy Pelt, Steve Williams, Joe Magnarelli, Ryan Kisor, entre otros.

En 2005 publicó su primer CD como líder, presentando colaboraciones tan valiosas como las de Cedar Walton y Jimmy Cobb, y junto a Ilya Lustak en la guitarra y John Webber en el bajo. Tras este primer trabajo ha publicado cinco álbumes más, de los cuales el último ha sido Somethin´ Special, con el sello Blau Records

Tras dos tentativas fallidas durante la tarde por causas ajenas a su voluntad, Dmitry nos atiende amablemente tal como habíamos acordado después del concierto. A pesar del derroche de energía empleado en la actuación y de que le acababan de extraviar la maleta en la compañía aérea por enésima vez, Dmitry no pierde la sonrisa, la frescura y la amabilidad. Sus ademanes son los de un joven sencillo y jovial, muy alejado de la grandeza de su música, me agradece el interés por acercar a los lectores su persona y su música y ante mi inquietud por hacer corto el cuestionario me tranquiliza diciéndome con una sonrisa “no te preocupes, tómate tu tiempo”

MAJAZZINE ¿Cuando empezaste a interesarte por la música?

DMITRY BAEVSKY Desde los 6 años hasta los 14 estudié piano y a partir de los 14 años empecé a estudiar el saxo alto

MJZZN ¿Qué persona te impulsó/motivó a estudiar música?

DB Mi profesor Genady Goldstein y el hecho de escuchar mucha música de jazz

MJZZN ¿Como y cuando te interesas por el jazz?

DB A los 14 años, comencé a escuchar esta música y me empezó a gustar

MJZZN ¿Por qué elegiste tu instrumento?

DB Yo tocaba la guitarra y no era muy bueno, quería tocar en una big band, pero como guitarrista no tenía sitio, así que comencé a estudiar el saxo alto porque había plazas de este instrumento.

MJZZN ¿Cuales son tus principales influencias musicales?

DB Sería muy largo citar a todos. Los más importantes son Sonny Rollins, John Coltrane, Dexter Gordon, Charlie Parker.

MJZNN ¿Siempre has tocado el saxo alto?

DB Sí siempre

MJZZN ¿Nunca has tenido la tentación de tocar el tenor?

DB Realmente no

MJZZN Pero entre tus favoritos has citado a tres saxofonistas tenores y a uno alto ¿Es por eso que en el registro grave tu sonido es el de un saxo tenor?

DB Quizá, no lo podría decir con rotundidad, pero muy probablemente.

MJZZN ¿Cómo consigues ese sonido, embocadura, boquilla, caña, abrazadera, saxo?

DB Quizá sea una mezcla de todo

(Nota de Majazzine: quien suscribe tuvo la oportunidad de examinar con detalle el saxo de Dmitry Baevsky y no encontré ninguna reforma o trucaje, ni tubarro, ni turbo, ni kers, ni drs u otras tecnologías, aunque bien es cierto que de haberlas habido no las hubiera reconocido, en apariencia era un saxo normal)

MJZNN A propósito ¿cual es tu configuración favorita?

DB ¿Te refieres al material que utilizo? Bueno, yo soy endorser (promotor) de Vandoren y de Selmer y utilizo boquillas, abrazaderas y cañas Vandoren y un saxo Selmer Reference 54.

MJZZN Veo que utilizas boquilla de pasta de abertura media V16 y una abrazadera de cuero ¿que cañas utilizas?

DB Las ZZ del número 3 de Vandoren

MJZZN Si no tocaras el saxo alto ¿qué instrumento tocarías?

DB Qué buena pregunta –se queda en silencio y pensativo durante un instante- pues probablemente la guitarra o el piano. La trompeta seguro que no porque es muy complicada.

MJZZN ¿Qué le recomendarías a un principiante en tu instrumento?

DB Que escuche mucha música, que elija lo que más le gusta y que intente ir hacia esa meta. De entre todos los factores, quizá el más importante es que te guste lo que haces o lo que quieres hacer. La técnica también tiene su importancia, pero sin lo anterior se queda vacía.

MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su técnica?

DB Vuelvo a lo mismo de antes, los ejercicios de emisión, de digitación, de armonía, de lenguaje, tienen su importancia, pero siempre dirigidos a tocar el estilo y el lenguaje que te gusta.

MJZZN Qué le recomendarías a un músico para mejorar su lenguaje?

DB Escuchar y transcribir lo que más le guste

MJZZN ¿Con qué estilo te sientes más a gusto?

DB Con el Straight-Ahead

MJZZN Háblanos de tus aficiones al margen de la música

DB La lectura y aprender francés

Y esto es lo que ha dado de si la charla que cortésmente nos ha concedido esta joven figura del jazz, del que sin duda se hablará y escribirá en un futuro no muy lejano, mucho más de lo que ya se está haciendo, porque atesora todos los ingredientes para ser uno de los más grandes saxofonistas altos en el panorama jazzístico mundial.

Hasta pronto Dmitry, ha sido un auténtico placer escucharte con tu instrumento y sin él.

Benicàssim 1 de abril de 2016

Hot Cool para Majazzine

Concierto Dmitry Baevsky Quartet

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Dia: 1 de abril de 2016

Hora: 22:30h

Lugar: Espai de la Música Mestre Vila de Benicàssim

Músicos: Dmitry Baevsky, saxo alto; Fabio Miano, piano; Ignasi González, Contrabajo; Jo Krause, batería

Entrada: gratuita

Producción: Blau Records Productions

Patrocinio: Ayuntamiento de Benicàssim

Dmitry Baevsky, saxofonista nativo de San Petesburgo y afincado en Nueva York, compareció ante el entusiasta público que acudió para completar el aforo del auditorio del Espai de la Música Mestre Vila de Benicàssim, para presentar Somethin´ Special, su reciente trabajo discográfico bajo el sello Blau Records. De entre los asistentes, algunos ya conocían a Baevsky, pues no es la primera vez que nos visita, otros en cambio, incondicionales de las producciones Blau Records, asistieron devota y confiadamente a sabiendas de que la cita cultural va a responder a las expectativas que la trayectoria que la productora avala sobradamente.

Somethin’ Special, es el título del disco, que a su vez es el tema de Sonny Clark que encabeza la lista de los cortes registrados. Y “algo especial” tiene este músico que con su sonido, su técnica y su lenguaje convence y enamora tanto al público como a la crítica especializada. Esta grabación es la penúltima producida por la productora independiente local Blau Records, que acumula ya una larga lista de éxitos construidos de forma artesanal, con el motor alimentado por un combustible incombustible, mezcla de afición, esfuerzo, imaginación e ilusión, que en tiempos como los que corren es muy de agradecer.

Dmitry Baevsky es un mago del sonido, un docto del lenguaje y un fino estilista del Straight-Ahead Jazz, en otras palabras, del jazz considerado de raíz, o al menos que ha evolucionado directamente de la raíz, hablamos del bebop, hardbop y el cool jazz, estilos considerados por algunos gurús del género como “el jazz auténtico”. Ortodoxias y heterodoxias al margen, las cuales no son objeto de esta modesta crónica, Baevsky nos transporta a esas gloriosas décadas de los 40, 50 y 60 que son las fuentes de las que brota y se nutre su música.

También es un maestro en el arte de la impostura, pues nos puede llevar al convencimiento de que está haciendo sonar un saxo tenor en lugar de un alto, que es su instrumento nativo y único.

Sonido, lenguaje, dinámica, articulación, tempo, swing ¿qué más se le puede pedir a un músico de jazz?

Consciente de las expectativas que albergaba el respetable, Baevsky no dudó en entregarse incondicionalmente, en un ejercicio de puro derroche de energía, maestría y magisterio, enseñando qué se puede hacer con un tubo y una caña en un día “incómodo” en el que la compañía aérea ha extraviado su maleta por enésima vez. Con su música nos transporta y acompaña en un viaje alrededor del cogollo del jazz en su mejor versión, creando incluso la ilusión de una vivencia de aquél tugurio subterráneo lleno de humo, de bullicio, copas y jazz, sobre todo jazz. No se guardó ningún as en la manga, lo dio todo y más, espectacular demostración de poderío, oficio, genio, ingenio y generosidad. Bravo, bravísimo.

Alguien que como Baevsky se ha codeado con la flor y nata del del jazz no elige a cualquiera para acompañarle. En esta ocasión se rodeó de tres siders de lujo, Fabio Miano en el piano, Ignasi González en el contrabajo y Jo Krause en la batería. Hubo mucha complicidad y mucha energía que desbordó el escenario e inundó el patio de butacas quien a su vez realimentaba de forma entusiasta este clima comunicativo y colaborador que trascendía lo meramente musical.

El repertorio estuvo integrado casi en su totalidad por los temas del disco, por orden de interpretación fueron: Somethin’ Special (Sonny Clark), Fools Rush In (Mercer-Bloom), Cheese Cake (Dexter Gordon), Eclypso (Tommy Flanagan),I thought about you (Jimmy Van Heusen), Waltz Hot (Sonny Rollins), The End of a love affair (Edward Redding)

Un gran concierto y un gran disco

Hot Cool para Majazzine

Benicàssim 1 de abril de 2016

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Dmitry Baevsky Quartet

Dia: 1 de abril de 2016

Hora: 22:30h

Lugar: Espai de la Música Mestre Vila de Benicàssim

Músicos: Dmitry Baevsky, saxo alto; Fabio Miano, piano; Ignasi González, Contrabajo; Jo Krause, batería

Entrada: gratuita

Producción: Blau Records Productions

Patrocinio: Ayuntamiento de Benicàssim

Dmitry Baevsky, saxofonista nativo de San Petesburgo y afincado en Nueva York, compareció ante el entusiasta público que acudió para completar el aforo del auditorio del Espai de la Música Mestre Vila de Benicàssim, para presentar Somethin´ Special, su reciente trabajo discográfico bajo el sello Blau Records. De entre los asistentes, algunos ya conocían a Baevsky, pues no es la primera vez que nos visita, otros en cambio, incondicionales de las producciones Blau Records, asisten devota y confiadamente a sabiendas de que la cita cultural va a responder a las expectativas que la trayectoria que la productora avala sobradamente.

Somethin’ Special, es el título del disco, que a su vez es el tema de Sonny Clark que encabeza la lista de los cortes registrados. Y “algo especial” tiene este músico que con su sonido, su técnica y su lenguaje convence y enamora tanto al público como a la crítica especializada. Esta grabación es la penúltima producida por la productora independiente local Blau Records, que acumula ya una larga lista de éxitos construidos de forma artesanal, con el motor alimentado por un combustible incombustible, mezcla de afición, esfuerzo, imaginación e ilusión, que en tiempos como los que corren es muy de agradecer.

Dmitry Baevsky es un mago del sonido, un docto del lenguaje y un fino estilista del Straight-Ahead Jazz, en otras palabras, del jazz considerado de raíz, o al menos que ha evolucionado directamente de la raíz, hablamos del bebop, hardbop y el cool jazz, estilos considerados por algunos gurús del género como “el jazz auténtico”. Ortodoxias y heterodoxias al margen, las cuales no son objeto de esta modesta crónica, Baevsky nos transporta a esas gloriosas décadas de los 40, 50 y 60 que son las fuentes de las que brota y se nutre su música.

También es un maestro en el arte de la impostura, pues nos puede llevar al convencimiento de que está haciendo sonar un saxo tenor en lugar de un alto, que es su instrumento nativo y único.

Sonido, lenguaje, dinámica, articulación, tempo, swing ¿qué más se le puede pedir a un músico de jazz?

Consciente de las expectativas que albergaba el respetable, Baevsky no dudó en entregarse incondicionalmente, en un ejercicio de puro derroche de energía, maestría y magisterio, enseñando qué se puede hacer con un tubo y una caña en un día “incómodo” en el que la compañía aérea ha extraviado su maleta por enésima vez. Con su música nos transporta y acompaña en un viaje alrededor del cogollo del jazz en su mejor versión, creando incluso la ilusión de una vivencia de aquél tugurio subterráneo lleno de humo, de bullicio, copas y jazz, sobre todo jazz. No se guardó ningún as en la manga, lo dio todo y más, espectacular demostración de poderío, oficio, genio, ingenio y generosidad. Bravo, bravísimo.

Alguien que como Baevsky se ha codeado con la flor y nata del del jazz no elige a cualquiera para acompañarle. En esta ocasión se rodeó de tres siders de lujo, Fabio Miano en el piano, Ignasi González en el contrabajo y Jo Krause en la batería. Hubo mucha complicidad y mucha energía que desbordó el escenario e inundó el patio de butacas quien a su vez realimentaba de forma entusiasta este clima comunicativo y colaborador que trascendía lo meramente musical.

El repertorio estuvo integrado casi en su totalidad por los temas del disco, por orden de interpretación fueron: Somethin’ Special (Sonny Clark), Fools Rush In (Mercer-Bloom), Cheese Cake (Dexter Gordon), Eclypso (Tommy Flanagan),I thought about you (Jimmy Van Heusen), Waltz Hot (Sonny Rollins), The End of a love affair (Edward Redding)

Un gran concierto y un gran disco

Hot Cool para Majazzine

Benicàssim 1 de abril de 2016

Dmitry Baevsky – Somethin’ Special

Portada final web

Suena “Cheese Cake” (Dexter Gordon). El timbre es el de un saxo tenor. Pregunto extrañado al productor y ¡oh sorpresa, es un saxo alto! ¡Me la dió con queso! Escudriño críticas y verifico que cualificados críticos sucumbieron también a su impostura. Me reconcilio con mi autoestima y reafirmo mi admiración por Baevsky.

El sonido de Dmitry es cálido, grueso, oscuro, con una rotunda presencia y un timbre lleno de armónicos.

En el presente trabajo, ha elegido un variado ramillete de standards que van mucho con su estilo.

Comienza con Somethin’ Special, (Sonny Clark), jugando al embuste con el timbre de su saxo, y con la estructura del tema que comienza como un blues menor, para sorprendernos con un interludio a ritmo ternario. En el tema dialogan locuazmente piano, batería y contrabajo.

Sigue un mid-time swing con Fools rush in, (Mercer-Bloom), con un tono y un fraseo más vivo y más alegre, en consonancia con el título del tema.

En el siguiente corte Cheesecake, perfectamente instalado en el lenguaje de Dexter Gordon, Dmitry nos ofrece una magistral versión, sin abandonar la onda Gordoniana pero esgrimiendo sus propios argumentos. Un estupendo solo de Fabio Miano y unos compases de alternancia entre breaks y obstinato conducen a un fantástico solo de batería de Joe Strasser.

La cuarta pista rebaja la tensión rítmica, que no la emocional, con un sentido Lament (J.J. Johnson), dónde Baevsky muestra su sensibilidad y su delicadeza enhebrando nota a nota esta preciosa balada.

En quinto lugar aparece Eclypso (Tommy Flannagan), un calypso, para entonar el ánimo. Toma la voz el piano para entregarle el testigo al saxo. El ágil fraseo de Baevsky, a caballo entre el hard y el latin, invita a participar al contrabajo y a la percusión, la cual deja bien patente que ningún ritmo le es ajeno.

Una vez puestos, ¡para qué parar! parece proponer Dmitry con The end of a love affair (Edward Redding) en sexto y lugar, con un guiño latin final.

En séptimo y último lugar aparece I thougt about you (Jimmy Van Heusen). El tema debuta como balada flotando entre subtonos, pero muta en un mid-time swing con un fraseo fresco y fluido, invitando a participar en la conversación al piano y al contrabajo.

En conclusión, un gran disco de un gran virtuoso del saxo…¿alto? Que sí, alto, acompañado de unos grandes intérpretes.

Hot Cool para Majazzine.

Entrevista a Charles McPherson

Charles-McPherson-2Gracias a la hospitalidad de nuestro anfitrión, Fernando, compartimos mesa con Charles McPherson, Bruce Barth, Jeremy Brown y Stephen Keogh quienes, de gira por nuestro país, hicieron una pausa para descansar y degustar la gastronomía del anfitrión, en cuya persona se concilian las dotes de cocinero y músico, amén de las de profesor, promotor de jazz, productor de vino y bonhomía (no, no le debo pasta).

Charles, se excusó de comer paella, por motivos de su dieta, lo cual fue motivo de alborozo general, pudimos repetir.

Ya en las postrimerías, con la ayuda de un souffle de café, café propiamente dicho y hecho y algún brebaje espirituoso-digestivo que vino a facilitar el don de lenguas, entablamos la conversación que seguidamente transcribimos en forma de entrevista.

Una breve reseña biográfica.

Nació en Joplin, Missouri, el 24 de julio de 1939. A los 9 años se mudó a Detroit, hecho crucial en su vida y en su carrera, ya que aparte del ambiente jazzístico que impregnaba la ciudad, pudo conocer al pianista Barry Harris y posteriormente estudiar con él. Pero además, la vecindad también le obsequió con la amistad y la compañía de Lonnie Hillyer, trompetista, con quien compartiría muchos años de sider en la formación de Charlie Mingus. Por si estas coincidencias no fueran suficientes, en la misma calle donde vivía, a pocas manzanas se hallaba el Bluebird, el club de jazz más importante del momento, en el que la formación estable de la casa la integraban Barry Harris en el piano, Pepper Adams en el saxo barítono, Paul Chambers o Beans Richardson en el contrabajo y Elvin Jones en la batería.

Cuando tenía 20 años, ya forjado como un auténtico jazzman, se mudó a New York, donde se enroló en la formación de Charlie Mingus con quien giró y grabó durante 12 años.

En 1978 se mudó a San Diego, California, dónde vive en la actualidad.

MAJAZZINE: Anoche estuviste colosal en el concierto del Jimmy Glass de Valencia. A tus 75 años estás en plena forma y demuestras que sigues teniendo mucho fuelle y mucho arte.

CHARLES MCPHERSON: Muchas gracias, es muy amble de tu parte.

M: Ayer en Valencia, mañana en Barcelona, pero hoy en Benicàssim. Aunque hoy es sólo para descansar. Es la segunda vez que estás por estas tierras, la primera fue en 1992 en el añorado Café del Mar del Grao de Castellón.

C.M: Sí, estoy encantado de disfrutar un tiempo de relax con amigos. Me encanta esta zona, es como estar en casa, el paisaje y el clima son muy parecidos a los de San Diego y la gente es muy acogedora.

M: ¿Quién te motivó en la música?

C.M.: Empecé a tocar la trompeta y el fliscorno, pero no tardé en cambiarme al saxo alto a los 13 años. Aproximadamente entre los 13 y 14 años empecé a escuchar jazz, sobre todo a Duke Ellington y Charlie Parker. Afortunadamente vivía a cinco minutos andando de la casa de Barry Harris y fue con él con quien empecé a estudiar música y jazz a los 15 años. Realmente la influencia de Barry Harris fue decisiva en mi carrera musical.

M: ¿Cuáles son tus principales influencias musicales?

C.M.: Oh! Son muchísimas (pausa, ojos cerrados) Bien, citaré algunos de los más importantes, Charlie Parker, Duke Ellington, George Gershwin, Richard Strauss, Bach, Bela Bartok, Billie Holliday, el Blues…

M: ¿Por qué elegiste tu instrumento?

C.M.: Sin duda por su sonido, es a la vez dulce, rotundo y sexy, es como la voz humana. Pero también por su apariencia, por su forma, es un instrumento muy bonito (risas y asentimiento por ambas partes) La trompeta, en cambio es más estridente.

M: Dices que la trompeta es estridente, pero a ti te gusta pasearte por los registros agudos, conservas al menos un poco de alma de trompetista.

C.M.: (Risas) es cierto, quizá porque yo empecé con la trompeta.

M.: Por cierto, si no existiera el saxofón ¿que instrumento tocarías?

C.M.: La trompeta (sin pausas ni titubeos, acompañando la respuesta de una sonrisa)

M: ¿Qué recomendarías a un principiante en tu instrumento?

C.M.: Que conecte con su instrumento a través del canto y que practique pensando en el canto tanto como pueda. El sonido tiene que estar en la cabeza y en la garganta, en la voz, antes que en el instrumento.

M.: ¿Qué le recomendarías a un saxofonista para mejorar?

C.M.: Que practique mucho con el metrónomo y que practique mucho el leguaje y el fraseo.

M.: ¿Y para mejorar el lenguaje y el fraseo?

C.M.: Escuchar gran variedad de música y de músicos, no sólo de un estilo, en este caso el jazz. Hay que aprender a extraer la parte más importante de un fragmento o de una frase, al igual que hacemos en la lectura de textos. El núcleo de la frase, aquello que mejor define lo que estamos escuchando es con lo que nos tenemos que quedar e incorporar a nuestro lenguaje. Esto lo considero muy importante para mejorar nuestro lenguaje.

M.: ¿Cuál es el estilo en el que te sientes más cómodo?

C.M.: El bebop (rotundo). Aquí tengo que decir algo. Para mí el bebop es el estilo más importante porque abarca al resto de estilos del jazz. Si eres capaz de tocar bebop, eres capaz de tocar cualquier estilo dentro del jazz. Es bueno dedicarle mucha atención y mucho estudio al bebop para progresar en el jazz.

M.: ¿Cuáles son tus intérpretes favoritos?

C.M.: Están todos muertos (sonríe) Duke Ellington, Charlie Parker, Bud Powell, Bill Evans, Pepper Adams, Barry Harris.

M.: ¿Y cuáles son tus compositores favoritos?

C.M.: George Gershwin, Duke Ellington, Cole Porter, Bach, etc.

M.: ¿Cuál es tu configuración favorita en tu instrumento?

C.M.: Mi saxo es un alto Selmer Mark VI de 5 dígitos, uso una boquilla Meyer del número 6, y una caña Vandoren del número 3 (no especifica modelo).

M.: ¿Por qué elegiste el saxo alto en vez de otro registro?

C.M.: Por la tesitura y el timbre, también por la influencia de Charlie Parker.

M.: ¿Es el saxo alto más difícil de tocar que el tenor, por ejemplo?

C.M.: Sin duda, sacar un buen sonido con el saxo alto es más difícil que con el saxo tenor, requiere dedicarle más tiempo a explorar y trabajar más el sonido. También es más difícil afinar con el saxo alto que con el saxo tenor.

M.: En 1988 grabaste el sonido del saxo de Charlie Parker en la banda sonora de la película Bird, de Clint Eastwood ¿qué tal fue la experiencia?

C.M.: Fue un honor y una gran experiencia.

M.: ¿Cuáles son tus aficiones, aparte de la música?

C.M.: La lectura. En especial todo lo relativo a la civilización sumeria.

M.: ¿Por qué?

C.M.: Porque en su origen está el origen de la actual civilización, lo que nos conecta con la Creación.

M.: Muchas gracias Charles por atendernos tan amablemente. Ha sido un honor para nosotros poder compartir tu tiempo, tu sabiduría, tu talento y tu humanidad.

Esperamos volver a verte pronto

Charles-McPherson-3Hot Cool para Majazzine

Benicàssim, España 30 – 04 – 2015

Concierto Charles McPherson Quartet

Día: 29/04/2015Charles-McPherson-2

Hora: 20:45h

Lugar: Jimmy Glass, jazz bar, calle baja 28, Valencia, España

Género: Jazz

Músicos: Charles McPherson, saxo alto; Bruce Barth, piano; Jeremy Brown, contrabajo; Stephen Keogh, batería.

Charles McPherson es un icono del bebop, ama este estilo del jazz tanto como el bebop le ama a él. Como declara en una entrevista realizada al día siguiente por este mismo medio y que se publica en la página correspondiente, “Para mí el bebop es el estilo más importante  porque abarca al resto de estilos del jazz…”

A sus 75 años, Charles McPherson conserva intactas las cualidades que le llevaron a la élite mundial del jazz. Musicalidad, sonido, articulación, lenguaje, creatividad, intuición, elegancia, sensibilidad y empatía con la audiencia, son elementos que Charles sigue llevando en su maleta en sus giras por todo el mundo.

En el año 1992, recaló en el emblemático y añorado Café del Mar del Grao de Castelló de la Plana y, aunque no conservamos registros sonoros del evento, el registro emocional permanece intacto al revivirlo veintitrés años después.

Un atiborrado Jimmy Glass recibió y aclamó caluroso la presencia del cuarteto de McPherson, que en esta ocasión se presentó acompañado por Bruce Barth en el piano, Jeremy Brown en el contrabajo y Stephen Keogh en la batería. Tampoco en este aspecto ha perdido olfato el veterano saxofonista, sabe elegir muy bien su compañía.

McPherson y su cuarteto transitaron por un variado repertorio compuesto por temas de propia factura como “A tear and a smile”, standards como Nature Boy, blues como “Tenor Madnes”, temas de Gershwin y por supuesto bebop, bebop a raudales.

El paso del tiempo no ha hecho mella en la musicalidad de McPherson, que conserva intacta su poesía bebop, con su métrica, su rima, su recursos retóricos, sus paisajes musicales, su sonido rotundo o delicado, según lo exijan las circunstancias, su tic de trompetista escalando a los altísimos del registro, su articulación, nada de ello se quedó en el tintero, no escatimó ningún recurso ni ningún esfuerzo.

Sus compañeros estuvieron a la altura esperada y, aparte de disponer el sustrato donde brotaba el arte de McPherson, ofrecieron sendas intervenciones individuales que pusieron de relevancia su auténtica talla musical.

McPherson tiene fuelle y arte para rato y ojalá no tardemos otros veintitrés años en volvernos a encontrar, mas si así fuera tampoco nos importaría.

Hot Cool para Majazzine.