entrevista: Manolo nebot

Manolo Nebot

Sus fotografías han sido reconocidas a nivel mundial y sin embargo, Manolo sigue siendo el de siempre, campechano, alegre y dicharachero.
Recientemente ha sido galardonado con el premio al mejor fotógrafo de jazz de 2017 por la Jazz Journalist Association en Estados Unidos por su fotografía de Cecil McLorin Salvant y una fotografía suya de Stanley Jordan ha sido portada del Jazz Times. Además ha sido finalista en el Jazz World Photo  en 2015, 2016 y 2017, pero Manolo nos recuerda con orgullo y nostalgia que su “modelo” favorito ha sido Lou Bennet, al que retrató reiteradamente en sus visitas al añorado Café del Mar de Castelló de la Plana (España).

Con Tete Montoliu


Nuestra charla estaba acordada desde su exposición fotográfica conmemorativa del vigésimo quinto aniversario del ciclo Jazz a Castelló -la cual tuve el honor de presentar- pero nuestras agendas no se han conciliado hasta el día de hoy.
Me acompaña al encuentro mi compañero -y sin embargo amigo- Josele Sos, con quien Manolo y yo compartimos aficiones, entre ellas la fotografía y la música.
A nuestra llegada Manolo nos conduce directamente a visitar sus tesoros frutícolas, pues entre sus aficiones se encuentra la agricultura, centrada en el cultivo de árboles frutales, de entre los que destacan variedades exóticas de mango, cítricos, papayas, aguacates, etc. cultivadas con el mimo y el esmero más propio de un jardín que de una explotación agraria.
Ciertamente la visita al jardín frutícola nos ocupó buena parte de la tarde, toda vez que aparte de contemplar los especímenes íbamos catando algunos de sus frutos, dignos de un gourmet frugívoro.
Finalmente entramos en la casa y acomodados en el salón intentamos comenzar la charla, no sin antes admirar su vasta colección de discos, entre vinilos y CDs y sus fantásticos equipos de música, pues un buen melómano, debe poder escuchar sus grabaciones en las mejores condiciones.
Intentamos seguir un guión preestablecido pero resulta harto difícil por ambas partes, ya que a la mínima oportunidad desviamos la conversación hacia anécdotas comunes, aspectos técnicos, éticos y estéticos de la fotografía, conciertos memorables, gastronomía, etc.
Manolo se muestra orgulloso de sus orígenes, nacido en Vila-real en el seno de una modesta familia de agricultores. Reclama nuestra atención hacia el hecho de que firma sus obras con los dos apellidos, porque fue su madre la persona que le inculcó sus aficiones artísticas y culturales y la reivindica a modo de reconocimiento a través de su firma.
MAJAZZINE: ¿Cuando te interesas por la fotografía?
MANOLO NEBOT ROCHERA: Cuando tenía cinco años observaba atónito a mi tía cómo retocaba y coloreaba placas de 9 x 12 de niños que tomaban la comunión en un extraño dispositivo que tenía forma de “Z” con una fuente de luz y un soporte para la placa.
Por otro lado, me quedaba extasiado cada vez que pasaba por delante del escaparate del estudio de fotografía del “Agüelo Serra”, donde se exponían negativos y fotos.

Con Benny Golson


A los diez años me compré mi primera cámara “seria” una Werlisa Color, de fabricación española, equipada con un objetivo de 45mm, con aberturas de 2.8 a 16 y un obturador con velocidades de 1/30, 1/60 1/125 y B ¡Tenía modo B y adaptador para cable disparador! Toda una joya con la que podía hacer fotos nocturnas de larga exposición.
A los once años adquirí una rudimentaria ampliadora que a duras penas pude transportar hasta mi casa, de tanto que pesaba. Entonces comencé a revelar mis fotos y mis negativos, estos últimos con el método de la cubeta (Nota de Mjzzn: para los más versados no hace falta explicar lo laborioso y arriesgado que resultaba este método)
MJZZN: ¿Cuando te interesas por la música?
M.N.R.: Antes que por la fotografía, aunque en realidad han sido dos aficiones que han discurrido, si no de la mano, en paralelo. Empecé a escuchar en la radio unas músicas desconocidas para mi que me atraían poderosamente y que posteriormente averigüé que llamaban blues y jazz.
A los catorce años empecé a estudiar música, pero a punto de debutar con la banda, me reprimí por pura timidez. Ya sé que ahora resultará increíble pero es la pura verdad, aunque siempre que caía un instrumento en mis manos no paraba hasta sacar algo.
A los dieciséis años me compré un radio-cassete con el que grababa, a altas horas de la noche, la música que programaban en diferentes emisoras y poco a poco reuní una buena colección de cintas con música. Ya a los dieciocho años comencé a comprar discos de blues, jazz, etc.
A los dieciocho años comencé a tocar la dolçaina y junto con más músicos amenizábamos pasacalles y festejos, nos lo pasábamos bien y además cobrábamos
Cuando tenía veintinueve años intente estudiar saxo y con un grupo de amigos, tocábamos temas de blues y jazz. También hice mis pinitos con la trompeta y con la armónica de blues. pero el trabajo de fotógrafo en el periódico me impedía dedicar el tiempo necesario, aunque siempre que podía dedicaba el tiempo restante a ello.
Nota de MJZNN: Llegados a este punto hicimos un paréntesis en el que Manolo nos mostró sus dotes de saxofonista y trompetista y debo confesar que nos sorprendió gratamente, a pesar de que no suele practicar
MJZZN: ¿Como continúa la historia?
M.N.R.: Bueno, al margen de las aficiones, me gradué como Maestro Industrial en Electrónica, pero tan apenas ejercí mi profesión.
MJZZN: ¿Y cómo acaba un maestro industrial en electrónica trabajando de fotoperiodista?
M.N.R.: Pascual Cándido, afamado pintor y amigo, me llamó para trabajar y formar ambos el equipo de fotógrafos en el periódico Castellón Diario en 1982,. Tras mas de quince años en Castellón Diario entré a formar parte de la plantilla del periódico Mediterráneo, en el cual sigo trabajando.
MJZZN: ¿Cuando te sumerges de lleno en la fotografía artística y más concretamente en la fotografía de jazz?
M.N.R.: En el año 1991 abrió sus puertas el Café del Mar en el Grao de Castelló de la Plana. Hasta su clausura en 1994 fueron cuatro años muy ricos e intensos tanto en el sentido musical como en el fotográfico. De entre todos los artistas que desfilaron, desde el punto de vista fotográfico destacaría a Lou Bennet, aparte de su maestría como organista Hammond, se llevaba muy bien con la cámara, era muy fotogénico. Otra artista muy fotogénica era Deborah Brown. Hay muchos y muchas más pero destaco a estos dos como ejemplo de fotogenia y porque fueron mis musas en mis comienzos.
MJZZN: Hablando de comienzos ¿cómo te defendías en un ambiente tan difícil como la fotografía de club de jazz, que es uno de los ámbitos luminosos más complicados de la fotografía?
M.N.R.: Me encanta la ausencia de luz de los clubs, en mis fotos predomina el negro que contrasta con los pequeños detalles que son las imagenes que resaltan con fuerza, gestos, instrumentos…. buscando un ambiente intimista y forzando la imaginacion de quien observa la fotografia, eso es el Jazz para mi. Comencé a utilizar la película Kodak TMax 3200, que en aquel momento era la más asequible de entre las de mayor sensibilidad. La verdad es que no me gustaba mucho, los resultados no eran satisfactorios y me daba mucho trabajo conseguir una buena copia. Pero todo cambió cuando descubrí la Fuji 1600, era mucho más maleable y tenía mejor rango dinámico. Estamos hablando todo el rato de película en blanco y negro.
MJZZN: ¿Cuales son tus fotógrafos favoritos?
M.N.R.: Todos. Soy ecléctico. Miro imágenes, no nombres.
MJZZN: ¿Cuales son tus temas fotográficos favoritos?
M.N.R.: El jazz y los viajes.
MJZZN: ¿Y dentro de los viajes, algún tema en concreto?
M.N.R.: Realmente no. Lo que persigo en entrar a formar parte de la vida cotidiana de la gente donde voy y asi captar la autentica realidad del lugar. Cuando voy de viaje, mi cámara es una prolongación de mi mirada, atenta a cualquier escena, a cualquier motivo, da igual que sea una persona, un animal, un edificio, un paisaje, etc. No busco, encuentro. Es una tarea que requiere mucha atención y concentración, Me pasa lo mismo en los conciertos, realmente no los disfruto en directo, no puedo atender a la música y a la fotografía simultáneamente. Cuando quiero disfrutar de la música escucho mis discos. Muchas veces me recreo escuchando discos de los conciertos a los que he asistido
MJZZN: ¿Músicos favoritos?
M.N.R.: La lista puede ser interminable, me gusta el jazz en todas sus formas, aunque puedo escuchar de todo. Un músico que me ha gustado desde siempre es Oscar Peterson, pero me pasa igual que con la fotografía, escucho música, no nombres.
MJZZN: Cuéntanos alguna anécdota en el terreno del jazz
M.N.R.: Precisamente en el año 1991, en el festival de jazz de Vitoria no me dejaron entrar con mi cámara al concierto de Oscar Peterson, fue muy frustrante para mi. Al año siguiente ya me acredité como fotógrafo y pude entrar con mis cámaras a los conciertos.
En el año 1994 hice doblete en los festivales de Vitoria y San Sebastian. Cuando me encontraba en éste último, no me dejaban entrar con las cámaras. Gracias a la intercesión de Cifu, a quien había conocido en el Café del Mar, pude acceder y realizar mis reportajes. De estos festivales recuerdo que me impactaron mucho Doc Cheatham, Benny Carter y Hank Jones. Pero además pude asistir a una Jam Session en Vitoria cuyos participantes eran muchos de mis ídolos, fue impresionante.
MJZZN: Hablemos de tus fotos más reconocidas. Por un lado, la que mereció el premio a la mejor foto de jazz de 2017 otorgada por la Jazz Journalist Association y por otro lado la portada de Jazz Times una foto de Stanley Jordan.
M.N.R.: La primera es una de las que tomé a Cecil McLorin Salvant en concierto. Podría haber seleccionado cualquier otra foto, pero elegí ésta y resultó ganadora. Ésta foto, además, supuso un trabajo de edición importante. Siempre es una satisfacción que se reconozca tu trabajo, sea en forma de premio o sea en forma de publicación en una portada en la revista de jazz más relevante. Ambas fotos me han procurado el reconocimiento a nivel mundial pero hay otras muchas de las que estoy muy satisfecho.
MJZZN: ¿Y cuáles son tus preferidas?
M.N.R.: Como ya he dicho antes, las series de fotos de Lou Bennet y algunas más de la era foto-química fueron determinantes para que me diera cuenta que me iba a dedicar a fotografiar jazz. De las actuales hay unas cuantas, pero una de mis favoritas es una de Jean Toussaint, que tomé en un momento en que se apagó la luz principal que le iluminaba en el escenario y quedaba su silueta perfilada por una luz complementaria. La iluminación era muy tenue y me dio mucho trabajo editarla, pero valió la pena, el resultado fue muy satisfactorio, de hecho será la foto de portada de su próximo disco.
MJZZN: A propósito de la técnica fotográfica ¿a qué le concedes más importancia, a la toma, al revelado, a la edición?
M.N.R.: A la toma y a la edición al 50%. La captura es importante, el momento, la luz, el encuadre, pero es sólo la mitad del viaje en el que te embarcas cuando produces una foto, para mi el trabajo de edición es tan importante como la toma. Actualmente el trabajo de laboratorio se ha simplificado mucho con la informática, pero igualmente hay que dedicarle tiempo para obtener el resultado deseado.
MJZZN: ¿Qué opinas de los concursos?
M.N.R.: Son un incentivo para producir obras, si estas ahí es que tu trabajo gusta y lo estas haciendo bien, lo cual es maravilloso, pero un concurso no es más que la decisión de unas personas concretas en un momento concreto, una misma foto no resultaría premiada por diferentes jurados. Está bien participar y ganar concursos pero no hay que sobreestimar a veces el resultado de un concurso y lo digo ahora desde la libertad de haber ganado el concurso de la Jazz Journalist Association, el mejor premio es estar orgulloso de tu trabajo y creer en lo que haces y como lo haces.
En mi caso, me he pasado la vida tomando fotos para mi, simplemente porque me gustan. Tengo infinidad de negativos y archivos digitales de imágenes de conciertos de jazz, sin más pretensión que disfrutar de la toma y del trabajo de edición. Mi reconocimiento público es reciente, a raíz de los dos hechos comentados con anterioridad y sobre todo por participar en redes sociales, gracias a ellas he podido mostrar al mundo este trabajo y recibir este reconocimiento.
MJZZN: ¿Sueles exponer?
M.N.R.: No. He hecho alguna exposición individual, una en 1997, otra 2007 y recientemente la de 2016 conmemorativa del vigésimo quinto aniversario del ciclo Jazz a Castelló. Mi trabajo esta expuesto en mi Facebook donde siempre que puedo comparto mis mejores fotos.
MJZZN: ¿Cuales son tus aficiones al margen de la fotografía y la música?
M.N.R.: Como ya habéis visto, la agricultura, que me viene de familia. Me gusta cultivar todo tipo de frutales, cítricos, de los que tengo mas de 40 variedades diferentes y frutas tales como mangos de los que ya tengo casi 20 variedades y todo tipo de frutas tropicales o lo que se pone a tiro, es coleccionismo vivo. También disfruto de mis amigos de 4 patas, mi gato, viejo amigo desde hace ya 14 años y mis dos perras.
También me gusta la cocina. No cito las diferentes “aficiones de temporada” en las que me he embarcado por curiosidad, pero que he abandonado al poco de haberlas iniciado.
MJZZN: ¿Qué más cosas harías si pudieras estirar tu tiempo?
M.N.R.: Me dedicaría a tocar música, de hecho si pudiera cambiaría todas mis ocupaciones y aficiones por la música. Cuando tenga tiempo retomaré esta vocación.
La conversación dio mucho más de sí pero es imposible transcribirla en toda su extensión, con todas sus derivas a temas ajenos al objeto de la entrevista. Manolo es un excelente conversador, muy dicharachero y muy generoso con su tiempo, tanto que cuando nos dimos cuenta llevábamos cuatro horas de cháchara, momento en que nuestras respectivas ocupaciones nos reclamaron irremisiblemente.
Gracias Manolo y seguiremos conversando en privado.
Hot Cool para Majazzine.
Castelló de la Plana, 16 de marzo de 2018

disco:

KIRK LIGHTSET-BOB SANDS QUARTET LIVE PLAYS MUSIC OF DEXTER GORDON

Bob Bebop.

BLAU RECORDS añade a su catálogo la exploración del territorio del gigante -medía 198 cms- del saxo tenor Dexter Gordon liderada por dos músicos norteamericanos de distintas generaciones. El veterano pianista y flautista Kirk Lightsey (Detroit, 1.938), residente en Paris desde hace 20 años tras una larga carrera en EEUU, y el vehemente saxofonista Bob Sands (N.Y, 1.966), madrileño de adopción desde hace 30 que ha mantenido un ritmo de actividad frenético en nuestro país. Les acompañan la acreditada pareja rítmica compuesta por Ignasi González al bajo y Jo Krause a la batería: una brújula de alta precisión.

Kirk Lightsey ha trabajado con saxofonistas de la talla de Yusef Lateff, Pharaoah Sanders, Sonny Stitt…o guitarristas como Louis Stewart y Kenny Burrell. Fue el pianista del quinteto de Chet Baker con George Coleman al tenor y formó parte del cuarteto del propio Dexter entre 1.979 y 1.983. Continúa muy activo en su país de adopción. Bob Sandspor su parteha tocadoentre otroscon Dizzy Gillespie, Gerry Muligan, Clark Terry o el grupo de Lionel Hampton, en la estela siempre de los grandes saxos del bop. Con ese bagaje emprenden viaje a los cuatro temas que contiene el disco.

El universo musical de Dexter Gordon (Los Angeles,1.923- Filadelfia,1.990) se expandió durante casi cuatro décadas marcadas por tres exitosas “reapariciones” tras profundas crisis personales, relacionadas sobre todo con sus problemas de adicciones. Sofisticado y torrencial, difícil de batir en las batallas de saxos en las que se convertían las jam´s en los años dorados del bop, además de una pasmosa capacidad narrativa en sus solos, que llenaba de citas, tenía un swing envidiable que hacía ligeros sus largos desarrollos. Un tipo simpático, capaz de conectar con músicos de varias generaciones no solo por su conocimiento y capacidad musicales sino también por su actitud elegante y generosa incluso en sus momentos más oscuros.

En 1.986 fue el primer (y único hasta hoy) músico de jazz nominado para el Oscar al Mejor Actor Principal por su interpretación de Dale Turner, el saxofonista de la película de Bertrand Tavernier “Around Midnight”, un músico de ficción resultado del ensamblaje de los rasgos de varios de los grandes del bop, que bordó con su elegancia y humanidad naturales.

En un viaje como el que nos propone BLAU RECORDS el mapa del tesoro es el repertorio. Aquí nos encontramos con el Cheese Cake” llegado directamente de la cocina de Dexter, que la grabó en cuarteto por primera vez en 1.964 con Tete Montoliu al piano, un tema que celebra tan americano postre con el bienhumorado tono de su autor. Sands ofrece la receta con un largo solo expositivo mientras Lightsey-como Tete en su momento- aguarda con la cucharilla para rebañar el plato. González & Krause, con la servilleta al cuello, no se quedan mirando. “I Tought About You” de Jimmy Van Heusen -al que puso letra el gran Johnny Mercer y cantó entre otros Sinatra- es un tema propicio al diálogo piano-tenor que podría evocar el encuentro de Stan Getz y Kenny Barron (“People Time”, 1.991) hasta que la voz de Sands adquiere sonoridades cada vez más cercanas al tenor angelino y Lightsey, soberbio al contrapunto, despega en el minuto 8 con su precioso solo: la coda de Sands y el golpe certero de Krause ponen el punto final. “Backtairs, un blues en tiempo rápido escrito también por “Long Tall Dexter” (uno de sus varios sobrenombres) que nuestro pianista grabó con su cuarteto en 1.982, da alos cuatro músicos ocasión de mostrar su gran destreza para los ejercicios de riesgo entre las 12 barras de los que salen por la escalera principal. Del “I Could happen to you”, también de Van Heusen, todos recordamosla versión que hizo Chet Baker en 1.958 – también la de Miles, no vaya a enfadarse -, a partir de ese original Dexter elaboró en 1.972 otro postre marca de la casa, “Fried Bananas”, que es el que se sirve aquí en su punto y con generosidad. Dexter se echa a reír en algún sitio. Aplausos.

Dexter Gordon

Bola Extra:

 El padre de Dexter Gordon fue uno de los primeros médicos afroamericanos en establecerse en L.A. (1.919). Fueron pacientes suyos Duke Ellington o Lionel Hampton.  Bob Sands dejó hace 30 años el grupo de Hampton en gira por Europa para hacerse madrileño de adopción. Cae la bola. La primera gira importante de Dexter Gordon la hizo con el paciente vibrafonista de su padre.

“Espero haberte dejado algo para poner debajo de la almohada » – Dexter Gordon

                                               Todo está ahí fuera, que dijo alguien.

N.A. Durante la redacción de este articulo Ted Gioia no ha sido sometido a malos tratos.

LIBRO: JAZZ PARA EL ASESINO DEL HACHA

LOUIS ARMSTRONG DETECTIVE

JAZZ PARA EL ASESINO DEL HACHA Ray Celestin Alianza Negra – 2015 – 452 págs- 20 Euros

Nueva Orleans 1.919. Axeman, el asesino del hacha, siembra el pánico en la ciudad con sus macabros crímenes. Entra en las casas, descuartiza a sus víctimas. Se aproxima un huracán. El Times Picayune publica una carta del asesino anunciando que, en su infinita misericordia, en su nueva visita a la ciudad, 15 minutos después de la medianoche del 19 de marzo, no atacará ninguna casa donde esté sonando jazz. Esa noche Nueva Orleans enloquece como en el más desenfrenado Mardi Grass. El caso es que la historia es cierta. Entre 1.918 y 1.919 el asesino en serie de Nueva Orleans conocido como Axeman descuartizó a seis víctimas y se convirtió en un eficaz promotor del jazz, porque también es cierto que se publicó la carta en la que anunciaba su amnistía a los jazzeros y eso en Nola, Crescent City o La Gran Fácil, como quieras llamarla, es una invitación a la fiesta, más aún tras dos años sin Carnaval por culpa de la guerra en Europa.
No está del todo claro quién es Ray Celestin, quizá un alias. Sus datos biográficos son tan tontos que parecen inventados. Ni los míos son tan tontos ¡y yo soy inventado! Sea quien sea Ray Celestin publicó “The Axeman’s Jazz” en 2014 basándose en esos hechos y mostrando una enloquecida y atroz Nueva Orleans que huele a gumbo, absenta, magnolios, pantanos de aguas podridas y vudú. No todos los días puedes visitar Congo Square.
Celestin tiene un plan. La novela, editada en España por Alianza Negra en 2015 con excelente traducción de Antolín Rato, forma parte de un ciclo, “The City Blues Quartet”, en el que monta sucesivas reconstrucciones históricas que relacionan la historia del jazz y el género noir. El siguiente título es “El Blues del Hombre Muerto”, también en Alianza, que no hemos leído (imprescindible el plural mayestático en estas aguas turbias), en la que traslada la acción al Chicago de Capone de los años 20 y la aventura de los músicos de color llegados desde el sur, y en especial Louis Armstrong, hilo recurrente, parece, del ciclo.


Traducida quizá con excesiva fidelidad como “Jazz para el Asesino del Hacha”, la novela de Celestin garantiza un buen paseo por el Vieux Carré, Canal Street, la vieja casa de absenta del pirata Jean Laffite, Storyville y sus burdeles musicales, el lago Ponchartrian, el legendario Mahogany Hall y el fangoso río que reparte por igual vida y muerte, como cualquier gran rio que merezca su nombre. Y hay música, claro. De Jerry Roll Morton a Kid Ory – que ya se han ido de la ciudad- a las bandas de los barcos del Mississippi en los que toca un jovencísimo Little Lewis antes de afrancesarse en Louis, quien precisamente descubre su escandalosa capacidad para encaramarse en el blues en la Noche del Asesino del Hacha, según Ray Celestin, claro. Y es que el bueno de Louis aparece en la trama como el Watson de Ida, una chica con un octavo de sangre negra que parece blanca, que trabaja como secretaria de la agencia Pinkerton local hasta que decide, ella también, investigar al descuartizador. Los otros protagonistas son un ex policía de origen italiano que sale de la cárcel de Angola (la prisión federal de Louisiana, así de simpáticos son) y su antiguo compañero que sigue en el corrupto cuerpo de policía de la ciudad. Capítulos alternos de los que quizá nos sobran los de las pesquisas de Ida y Louis (hubiese sido suficiente un cameo, o una presencia recurrente sin involucrarle en la trama, pero, en fin Celestin). El ritmo sube a partir del primer tercio de la historia, hay buenos apuntes de personajes secundarios, llueve sin parar y el rio amenaza con arrasar la ciudad. Sigan ustedes a partir de ahí.

Louis Armstrong


Celestin no crea personajes tan potentes como Dennis Lehanne, ni está tan loco como James Ellroy – da miedo pensar esta historia en sus manos -, pero la recreación de Nueva Orleans con sus múltiples estratos, esa Pompeya para turistas aficionados por un día al Mint Julep, vale la pena. Si tuviésemos que echar números y el 5 fuese la puntuación de “Jazz Blanco” de Ellroy o de “Cualquier otro día” de Lehanne, el amigo Celestin se nos quedaba en un 3 con su asesino del hacha. El plus es la música leída.

Banda Sonora Recomendada
. “The Mysterious Axeman’s Jazz (don´t scare me dad)”: compuesta expresamente para la noche del 19 de marzo de 1.919 por un tal JJ Davila. Un hit instantáneo.
. “Gut Bucket Blues” – Louis Armstrong (1.925)
. “Tipitina” – Professor Longhair (1.953)
. “Walking to New Orleans” – Fats Domino (1.960)
. “Southern Nights” – Allen Toussaint (1.975)
. “Fire on the Bayou” – Neville Brothers (1.981)

libro: el asesino del Hacha

LOUIS ARMSTRONG DETECTIVE

JAZZ PARA EL ASESINO DEL HACHA Ray Celestin Alianza Negra – 2015 – 452 págs- 20 Euros

Nueva Orleans 1.919. Axeman, el asesino del hacha, siembra el pánico en la ciudad con sus macabros crímenes. Entra en las casas, descuartiza a sus víctimas. Se aproxima un huracán. El Times Picayune publica una carta del asesino anunciando que, en su infinita misericordia, en su nueva visita a la ciudad, 15 minutos después de la medianoche del 19 de marzo, no atacará ninguna casa donde esté sonando jazz. Esa noche Nueva Orleans enloquece como en el más desenfrenado Mardi Grass. El caso es que la historia es cierta. Entre 1.918 y 1.919 el asesino en serie de Nueva Orleans conocido como Axeman descuartizó a seis víctimas y se convirtió en un eficaz promotor del jazz, porque también es cierto que se publicó la carta en la que anunciaba su amnistía a los jazzeros y eso en Nola, Crescent City o La Gran Fácil, como quieras llamarla, es una invitación a la fiesta, más aún tras dos años sin Carnaval por culpa de la guerra en Europa.
No está del todo claro quién es Ray Celestin, quizá un alias. Sus datos biográficos son tan tontos que parecen inventados. Ni los míos son tan tontos ¡y yo soy inventado! Sea quien sea Ray Celestin publicó “The Axeman’s Jazz” en 2014 basándose en esos hechos y mostrando una enloquecida y atroz Nueva Orleans que huele a gumbo, absenta, magnolios, pantanos de aguas podridas y vudú. No todos los días puedes visitar Congo Square.
Celestin tiene un plan. La novela, editada en España por Alianza Negra en 2015 con excelente traducción de Antolín Rato, forma parte de un ciclo, “The City Blues Quartet”, en el que monta sucesivas reconstrucciones históricas que relacionan la historia del jazz y el género noir. El siguiente título es “El Blues del Hombre Muerto”, también en Alianza, que no hemos leído (imprescindible el plural mayestático en estas aguas turbias), en la que traslada la acción al Chicago de Capone de los años 20 y la aventura de los músicos de color llegados desde el sur, y en especial Louis Armstrong, hilo recurrente, parece, del ciclo.
Traducida quizá con excesiva fidelidad como “Jazz para el Asesino del Hacha”, la novela de Celestin garantiza un buen paseo por el Vieux Carré, Canal Street, la vieja casa de absenta del pirata Jean Laffite, Storyville y sus burdeles musicales, el lago Ponchartrian, el legendario Mahogany Hall y el fangoso río que reparte por igual vida y muerte, como cualquier gran rio que merezca su nombre. Y hay música, claro. De Jerry Roll Morton a Kid Ory – que ya se han ido de la ciudad- a las bandas de los barcos del Mississippi en los que toca un jovencísimo Little Lewis antes de afrancesarse en Louis, quien precisamente descubre su escandalosa capacidad para encaramarse en el blues en la Noche del Asesino del Hacha, según Ray Celestin, claro. Y es que el bueno de Louis aparece en la trama como el Watson de Ida, una chica con un octavo de sangre negra que parece blanca, que trabaja como secretaria de la agencia Pinkerton local hasta que decide, ella también, investigar al descuartizador. Los otros protagonistas son un ex policía de origen italiano que sale de la cárcel de Angola (la prisión federal de Louisiana, así de simpáticos son) y su antiguo compañero que sigue en el corrupto cuerpo de policía de la ciudad. Capítulos alternos de los que quizá nos sobran los de las pesquisas de Ida y Louis (hubiese sido suficiente un cameo, o una presencia recurrente sin involucrarle en la trama, pero, en fin Celestin). El ritmo sube a partir del primer tercio de la historia, hay buenos apuntes de personajes secundarios, llueve sin parar y el rio amenaza con arrasar la ciudad. Sigan ustedes a partir de ahí.
Celestin no crea personajes tan potentes como Dennis Lehanne, ni está tan loco como James Ellroy – da miedo pensar esta historia en sus manos -, pero la recreación de Nueva Orleans con sus múltiples estratos, esa Pompeya para turistas aficionados por un día al Mint Julep, vale la pena. Si tuviésemos que echar números y el 5 fuese la puntuación de “Jazz Blanco” de Ellroy o de “Cualquier otro día” de Lehanne, el amigo Celestin se nos quedaba en un 3 con su asesino del hacha. El plus es la música leída.

Banda Sonora Recomendada
. “The Mysterious Axeman’s Jazz (don´t scare me dad)”: compuesta expresamente para la noche del 19 de marzo de 1.919 por un tal JJ Davila. Un hit instantáneo.
. “Gut Bucket Blues” – Louis Armstrong (1.925)
. “Tipitina” – Professor Longhair (1.953)
. “Walking to New Orleans” – Fats Domino (1.960)
. “Southern Nights” – Allen Toussaint (1.975)
. “Fire on the Bayou” – Neville Brothers (1.981)

entrevista: Charles mcpherson

Charles McPherson

Gracias a la hospitalidad de nuestro anfitrión, Fernando, compartimos mesa con Charles McPherson, Bruce Barth, Jeremy Brown y Stephen Keogh, quienes de gira por nuestro país, hicieron una pausa para descansar y degustar la habilidades culinarias de nuestro anfitrión.
Charles, se excusó de comer paella, por motivos de su dieta, lo cual fue motivo de alborozo general, pudimos repetir.
Ya en las postrimerías, con la ayuda de un souffle de café, café propiamente dicho y hecho y algún brebaje espirituoso-digestivo facilitó don de lenguas, entablamos la conversación que seguidamente transcribimos en forma de entrevista.
Una breve reseña biográfica.
Nació en Joplin, Missouri, el 24 de julio de 1939, a los 9 años se mudó a Detroit, hecho crucial en su vida y en su carrera, ya que aparte del ambiente jazzístico que impregnaba la ciudad, pudo conocer al pianista Barry Harris y posteriormente estudiar con él. Pero además, la vecindad también le obsequió con la amistad y la compañía de Lonnie Hillyer, trompetista, con quien compartiría muchos años de sider en la formación de Charlie Mingus. Por si estas coincidencias no fueran suficientes, en la misma calle donde vivía, a pocas manzanas se hallaba el Bluebird, el club de jazz más importante del momento, en el que la formación estable de la casa la integraban Barry Harris en el piano, Pepper Adams en el saxo barítono, Paul Chambers o Beans Richardson en el contrabajo y Elvin Jones en la batería.
Cuando tenía 20 años, ya forjado como un auténtico jazzman, se mudó a New York, dónde se enroló en la formación de Charlie Mingus con quien giró y grabó durante 12 años.
En 1978 se mudó a San Diego, California, dónde vive en la actualidad
MAJAZZINE: Anoche estuviste colosal en el concierto del Jimmy Glass de Valencia. A tus 75 años estás en plena forma y demuestras que sigues teniendo mucho fuelle y mucho arte.
CHARLES MCPHERSON: Muchas gracias, es muy amble de tu parte
M: Ayer en Valencia, mañana en Barcelona, pero hoy en Benicàssim. Aunque hoy es sólo para descansar. Es la segunda vez que estás por estas tierras, la primera fue en 1992 en el añorado Café del Mar del Grao de Castellón.
C.M: Si, estoy encantado de disfrutar un tiempo de relax con amigos. Me encanta esta zona, es como estar en casa, el paisaje y el clima son muy parecidos a los de San Diego y la gente es muy acogedora
M: ¿Quien te motivó en la música?
C.M.: Empecé a tocar la trompeta y el fliscorno, pero no tardé en cambiarme al saxo alto a los 13 años. Aproximadamente entre los 13 y 14 años empecé a escuchar jazz, sobre todo a Duke Ellington y Charlie Parker. Afortunadamente vivía a cinco minutos andando de la casa de Barry Harris y fue con él con quien empecé a estudiar música y jazz a los 15 años. Realmente la influencia de Barry Harris fue decisiva en mi carrera musical.
M: ¿Cuales son tus principales influencias musicales?
C.M.: Oh! Son muchísimas (pausa, ojos cerrados) Bien, citaré algunos de los más importantes, Charlie Parker, Duke Ellington, George Gershwin, Richard Strauss, Bach, Bela Bartok, Billie Holliday, el Blues…
M: ¿Por qué elegiste tu instrumento?
C.M.: Sin duda por su sonido, es a la vez dulce, rotundo y sexy, es como la voz humana. Pero también por su apariencia, por su forma, es un instrumento muy bonito (risas y asentimiento por ambas partes) La trompeta, en cambio es más estridente.
M: Dices que la trompeta es estridente, pero a ti te gusta pasearte por los registros agudos, conservas al menos un poco de alma de trompetista
C.M.: (Risas) es cierto, quizá porque yo empecé con la trompeta.
M.: Por cierto, si no existiera el saxofón ¿que instrumento tocarías?
C.M.: La trompeta (sin pausas ni titubeos, acompañando la respuesta de una sonrisa)
M: ¿Qué recomendarías a un principiante en tu instrumento?
C.M.: Que conecte con su instrumento a través del canto y que practique pensando en el canto tanto como pueda. El sonido tiene que estar en la cabeza y en la garganta, en la voz, antes que en el instrumento.
M.: ¿Qué le recomendarías a un saxofonista para mejorar?
C.M.: Que practique mucho con el metrónomo y que practique mucho el leguaje y el fraseo
M.: ¿Y para mejorar el lenguaje y el fraseo?
C.M.: Escuchar gran variedad de música y de músicos, no sólo de un estilo, en este caso el jazz. Hay que aprender a extraer la parte más importante de un fragmento o de una frase, al igual que hacemos en la lectura de textos. El núcleo de la frase, aquello que mejor define lo que estamos escuchando es con lo que nos tenemos que quedar e incorporar a nuestro lenguaje. Esto lo considero muy importante para mejorar nuestro lenguaje
M.: ¿Cual es el estilo en el que te sientes más cómodo?
C.M.: El bebop (rotundo). Aquí tengo que decir algo. Para mi el bebop es el estilo más importante porque abarca al resto de estilos del jazz. Si tú eres capaz de tocar bebop, eres capaz de tocar cualquier estilo dentro del jazz. Es bueno dedicarle mucha atención y mucho estudio al bebop para progresar en el jazz
M.: ¿Cuales son tus intérpretes favoritos?
C.M.: Están todos muertos (sonríe) Duke Ellington, Charlie Parker, Bud Powell, Bill Evans, Pepper Adams, Barry Harris
M.: ¿Y cuales son tus compositores favoritos?
C.M.: George Gershwin, Duke Ellington, Cole Porter, Bach, etc.
M.: ¿Cual es tu configuración favorita en tu instrumento?
C.M.: Mi saxo es un alto Selmer Mark VI de 5 dígitos, uso una boquilla Meyer del número 6, y una caña Vandoren del número 3 (no especifica modelo)
M.: ¿Por qué elegiste el saxo alto en vez de otro registro?
C.M.: Por la tesitura y el timbre, también por la influencia de Charlie Parker
M.: ¿Es el saxo alto más difícil de tocar que el tenor, por ejemplo?
C.M.: Sin duda, sacar un buen sonido con el saxo alto es más difícil que con el saxo tenor, requiere dedicarle más tiempo a explorar y trabajar más el sonido. También es más difícil afinar con el saxo alto que con el saxo tenor
M.: En 1988 grabaste el sonido del saxo de Charlie Parker en la banda sonora de la película Bird, de Clint Eastwood ¿qué tal fue la experiencia?
C.M.: Fue un honor y una gran experiencia.
M.: ¿Cuales son tus aficiones, aparte de la música?
C.M.: La lectura. En especial todo lo relativo a la civilización sumeria
M.: ¿Por qué?
C.M.: Porque en su origen está el origen de la actual civilización, lo que nos conecta con la Creación.
M.: Muchas gracias Charles por atendernos tan amablemente. Ha sido un honor para nosotros poder compartir tu tiempo, tu sabiduría, tu talento y tu humanidad.
Esperamos volver a verte pronto
Hot Cool para Majazzine
Benicàssim, España 30 – 04 – 2015

ENTREVISTA: bruce barth

Bruce Barth

Bruce Barth, ha recalado varias veces en nuestras latitudes y aprovechamos la ocasión de una comida con el resto del cuarteto de Charles McPherson, en Benicàssim, España, para entablar una entrevista con este magnífico pianista y compositor norteamericano.
Breve reseña biográfica
Intérprete y compositor reconocido es admirado y respetado por el público y la prensa especializada. Ha integrado innumerables formaciones, tanto como líder como sider de lujo.
Nació en Pasadena, California, en el seno de una familia musical. Cuando tenía ocho años, su familia se mudo a New York, dónde estudió piano y música con Tony y Sue LaMagra.
Su hermano Rich, en su decimoquinto cumpleaños le regaló un disco de Jazz “Mose Allison’s Back Country Suite”, el cual le dejó embelesado y motivado para tocar aquella música. Fue cuando empezó a imitar de oído a sus intérpretes favoritos, sobre todo pianistas y vientos.
Posteriormente estudió con Norman Simmons, Neil Waltzer, Jaki Byard, Fred Hersch y George Russell
En 1988 apareció en la escena neoyorkina y se asoció con el saxofonista tenor Stanley Turrentine durante una década, tras la cual colaboró con Nat Adderley en una gira por Japón y posteriormente con el quinteto de Vincent Herring’s y con Dave Douglas.
En 1990 se enroló en el quinteto de Terence Blanchard. Desde entonces hasta la fecha ha girado por todo el mundo con diferentes formaciones y ha grabado numerosos discos. También cuenta con una amplia experiencia como profesor en los más prestigiosos centros de enseñanza de jazz, tales como el Berklee College y otros.
MAJAZZINE: Hola Bruce. Para Majazzine es un honor y un placer contar con tu presencia.
BRUCE BARTH: Muchas gracias. Es también un placer para mi.
M.: ¿Quien fue la persona decisiva en tu formación musical?
B.B.: Tony LaMagra, que fue mi profesor de piano
M.: ¿Cuales son tus principales influencias?
B.B.: Charlie Parker, Bud Powell, Thelonius Monk, Herbie Hancock, entre otros
M.: ¿Por qué elegiste tu instrumento?
B.B.: Porque había un piano en casa y fue el primer instrumento que oí y que pude tocar cuando era un niño pequeño.
M.: Si no tocaras el piano ¿qué instrumento tocarías?
B.B: Toco también la guitarra, sobre todo porque me gusta mucho la música brasileña.
M.: Qué recomendarías a un principiante en tu instrumento?
B.B.: Que se concentre en sentir la música y no en la técnica
M.: ¿Qué le recomendarías a un pianista para mejorar?
B.B.: Que cultive mucho el oído, transcribiendo, tocando de oído, que toque con músicos experimentados.
M.: ¿Qué le recomendarías a un pianista para que mejore su lenguaje?
B.B.: Cantar antes de tocar. Transportar un tema, tanto la melodía como los acordes en todas las tonalidades
M.: ¿En qué estilo te sientes más cómodo?
B.B.: En el jazz acústico moderno
M.: ¿Cuales son tus intérpretes favoritos?
B.B.: Bill Evans, Red Garland, Herbie Hancock, McCoy Tyner, Keith Jarret, Tom Harrell
M.: ¿Cuales son tus compositores favoritos?
B.B: Charlie Mingus, Thelonius Monk, Wayne Shorter, por citar algunos pero la lista sería interminable.
M.: ¿Cuales son tus aficiones?
B.B.: Cocinar, Leer y pasear, tanto en la ciudad como en el campo
M.: Muchas gracias Bruce por tu atención y esperamos volver a verte pronto
B.B.: Ha sido un placer
Hot Cool para Majazzine
Benicàssim, España, 29 – 04 – 2015

ENTREVISTA: FRANCO BAGGIANI

Trompetista, director, compositor, arreglista, docente, director artístico y activista en pro de los derechos de los músicos, este florentino cuenta con una sólida formación musical tanto en el ámbito de la música clásica como en el jazz. Tiene una extensa producción discográfica y ha escrito música con diferentes propósitos y formatos: bandas sonoras, obras de teatro, máscaras televisivas, temas de jazz, música contemporánea, música electrónica, etc.
En su faceta como director, ha estado al frente de importantes big-bands de su región La Toscana, pero también ha dirigido orquestas de cámara, bandas de música, grupos instrumentales de diferentes formatos y estilos, etc.
Dentro de su faceta como docente, en 1990 fundó “SOUND” -del cual es director-(www.sound-musiche.it) que actualmente constituye el mayor grupo de didáctica musical de la región, con numerosas escuelas en La Toscana.
Desde el 2000 es director de las Escuelas Municipales de diversas localidades, en las que imparte clases de armonía, conjunto musical, improvisación e instrumentos de viento metal.
Además ha creado y dirige las editoriales Sound, dedicada a la producción discográfica y Ricutino ediciones musicales, que se dedica a la edición de material didáctico musical.
Como intérprete, desde 1984 ha actuado en diferentes países alrededor del mundo tanto como solista y como sider de diferentes géneros y estilos, principalmente jazz, pero también rock, funk, clásica y otros estilos.
Conocimos a Franco Baggiani el año pasado con ocasión de diversas apariciones en conciertos en colaboración con Julio Montalvo y Fernando Marco. Este año ha vuelto a colaborar con los músicos antes citados, a los que hay que añadir a Ricardo Belda, Lucho Aguilar, Lluis Llario, Stephen Keogh, Víctor Jiménez, Fredrik Carlquist, Diego Clanchet, etc. También ha ofrecido un concierto como solista.
No supone ningún esfuerzo entablar conversación con Franco, es una persona llana, simpática, amable, uno más en cualquier tipo de charla, que además habla perfectamente español, porque lo estudia y lo practica. Culto y curioso por cuanto le rodea, no desaprovecha la ocasión para interesarse por la cultura de nuestro país, no sólo gastronómica, que también, pero incluso nuestra historia, nuestro arte, nuestra actualidad, etc.
En cuanto le propuse la entrevista, no sólo no dudó ni un instante en ofrecerse sino que además buscó todas las facilidades posibles para que pudiera realizarse en las mejores condiciones posibles, y bien, aquí estamos.

Majazzine: ¿Cuando empezaste a interesarte por la música?
Franco Baggiani: Comencé alrededor de los 13 años de edad, en primer lugar escuchando el rock de los Led Zeppelin, Jimi Hendix, The Who y de los mayores grupos italianos de aquel tiempo, como el Perigeo (primer grupo fusion italiano de los anos 70) Los Area (grupo jazz rock muy experimental) y la Premiata Forneria Marconi. ‎Y también escuchando mucho jazz porque mi padre era un gran amante del jazz y le gustaba en particular Dizzy Gillespie, Duke Ellington y todo el jazz clásico desde Armstrong hasta el be-bop. Con ello he empezado a escuchar jazz y a interesarme por la música. 

MJZZN: Qué persona te impulsó/motivó a estudiar música?
F.B: Mi padre Giuseppe, gran amante del jazz.

MJZZN: Como y cuando te interesas por el jazz?
F.B: Fue un amor a primera vista, Gillespie antes y Miles después fueron mis inspiradores‎.

MJZZN: Por qué elegiste tu instrumento?
F.B: Porque es un instrumento pasional, que se toca con los labios, el instrumento ‎mas cercano a la mujer y porque se puede tocar de muchas maneras diferentes, desde suave y dulce hasta ser llena de fuerza y fuego.

MJZZN: Cuales son tus principales influencias musicales?
F.B: En primer lugar, cuando he empezado a tocar, el be bop y el jazz rock de Miles y Weather report y todo Ellington y Luis Armstrong, después, desde finales de los  años 80 he empezado a escuchar y tocar mucho free jazz y la vanguardia de Chicago (Lester Bowie, Art Ensemble of Chicago, Antony Braxton, etc.) pero comencé con el free de Ornette, Archie Sheep, Albert Ayler etc. He estudiado mucha música clásica también (ver biografía francobaggiani.it en español) con particular interés en el expresionismo y los movimientos da vanguardia desde los años 20 hasta la actualidad

MJZZN: Si no tocaras este instrumento ¿cual tocarías?
F.B: No sé, no creo de poder tocar un instrumento diferente, probablemente el bajo, pero mi amor por la trompeta es prácticamente excluyente.

MJZZN: ¿Qué le recomendarías a un principiante en tu instrumento?
F.B: Un buen profesor y estudiar mucho, mucho, mucho.

MJZZN: ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su técnica?
F.B: Yo no soy un virtuoso, creo que la técnica debe estar al servicio de las ideas y no ser fin en si misma. Tenemos en el mundo muchos músicos técnicamente fuertes que no expresan nada y unos pocos que pueden decir algo interesante, Miles no era un virtuoso, pero ha sido mil veces elocuente y creativo que muchos virtuosos juntos.

MJZZN: Qué le recomendarías a un músico para mejorar su lenguaje?
F.B: Escuchar muchísimo y transcribir solos de músicos preferidos, es un viejo sistema, pero es el mejor sistema.

MJZZN: ¿Con qué estilo te sientes más a gusto?
F.B: Puedo tocar cualquiera, pero me siento bien cuando toco libre, fuera de las reglas clásicas. Me gusta mucho tocar todo tipo de jazz, yo toco por ejemplo, en una marching band donde tocamos dixieland, funk y swing, y me gusta muchísimo!

MJZZN: ¿Quienes son tus intérpretes favoritos?
F.B: Miles Davis, Lee Morgan, Lester Bowie

MJZZN: Quienes son tus compositores favoritos?
F.B: Duke Ellington, Alfredo Casella, Benny Golson, George Gerswhin, Arnold Schoenberg.

MJZZN: Podrías recomendar un disco?
F.B: Kind of blue de Miles

MJZZN: Cuales son tus hobbies?
F.B: Soy forofo de la Fiorentina, me gusta correr  y me gusta el deporte en general,‎ me gusta dormir cuando puedo y comer bien!

Despedimos a Franco Baggiani y nos emplazamos para próximos encuentros, si puede ser en la compañía de una buena paella y buenos amigos.
Hasta pronto Franco
Hot Cool para Majazzine

Selección discográfica:
Memories of always (2014)
My way through the jungle (2014)
The dead city (2013)
Florentine sessions (2011)
Smooth (2010)
I feel good (2010)
Santur (2006)
Think (2005)
Cinquide (2003)
W tex (2000)
Step one (1998)
Endosimbiosi (1995)
Mr. No (1994)

(Discografía completa: http://www.francobaggiani.it/discografia/?lang=es)

Para saber más:
francobaggiani.it 
soundrecords.it 
sound-musiche.it 
scmmugello.it
Scuolacomunaledimusica.it
youtube: 10 minuti con Franco Baggiani e la sua musica
youtube: buscar Franco Baggiani

ENTREVISTA: JULIO MONTALVO

Julio Montalvo


Cubano de nacimiento y valenciano de adopción, tenía que haber sido médico, tal como lo había previsto su padre, médico oncólogo, pero el destino le reservaba otro envite. Resultó que su madre refundó su familia al lado del que sería su padre adoptivo, un violinista clásico quien le inoculó el veneno de la música, la que sería finalmente su afición y profesión.
Empezó con el violín, pero con el tiempo sentía que aquella extraña música que su madre oía en casa le atraía fatalmente, sin remisión, era la voz de Lady Ella Fitzgerald, “The First Lady of the song”, las composiciones de Duke Ellington y la Sarah Vaughan “La Divina”, nada menos.
Quiso tocar el saxo pero su padre le disuadió de que eligiera otro instrumento que le otorgara más posibilidades profesionales, pues le auguró que muchos músicos querían ser saxofonistas como así fue.
Finalmente, tras una conversación con el profesor de trombón decidió iniciarse en este instrumento.
Ha compartido escenario con músicos de diversos géneros aparte del jazz y ha grabado unos cuantos trabajos discográficos, bastantes de los cuales de elaboración propia desde la composición y arreglos, la grabación, la producción, la mezcla, la masterización, hasta la edición. Durante el transcurso de la charla me muestra orgulloso sus últimos trabajos, todavía en crudo, los cuales pronto verán la luz.
Julio es una persona culta, informada, buen conversador, inquieto, locuaz, apasionado por las cosas que hace que orbitan mayormente en torno a la música. Es un excelente comunicador y un genuino animal de escenario, hábitat en el que se mueve como pez en el agua. Sabe cómo ganarse al público y lo consigue desde el primer segundo de actuación.
En el escenario se entrega totalmente, no se guarda nada y el público sabe agradecérselo en forma de ovaciones y risas de complicidad.
Polifacético, poli-instrumentista, artista, creativo y recreativo, encuentra en cambio su hábitat ideal en la composición, los arreglos, la dirección y la producción musical
Es hora ya de completar esta semblanza con las palabras del propio maestro
MAJAZZINE ¿Cuando empezaste a interesarte por la música?
JULIO MONTALVO A partir de cuando me instalé en España fue como una inmersión lingüística, intentaba captar palabras y frases en cualquier entorno, en el taxi, en el bar, en la calle, etc., en realidad no lo he estudiado, lo he practicado
MJZZN ¿Cuando empezaste a interesarte por la música?
JM El ambiente familiar fue determinante. Mis padres eran ambos músicos. Mi madre me enseñaba el pentagrama antes de que pudiera hablar y de hecho mis primeras palabras fueron las notas musicales
MJZZN ¿Cuando te interesas por el jazz?
JM Cuando tenía entre 10 y 11 años escuché en la radio a un trompetista del cual no recuerdo su nombre, que me impactó de tal manera que decidí comenzar a interesarme por ese género de música.
MJZZN ¿Por qué elegiste la batería como tu instrumento?
JM Mis padres eran músicos de música clásica y a través de ellos conocí instrumentos tales como el arpa, el fagot, el violonchelo, el piano, instrumentos antiguos, etc. pero lo que en realidad cautivó mi atención fue la percusión, mi primera batería fue una caja de galletas sobre la que percutía con los utensilios de la chimenea
MJZZN ¿Cuales son tus principales influencias musicales?
JM Sería muy difícil de precisar. En primer lugar tengo que citar la música clásica, pues a los 16 años ingresé en la Orquesta Sinfónica Nacional de Irlanda, radicada en Dublín. Dicho esto puedo afirmar que cualquier música y/o músico me puede interesar si la calidad y la sensualidad lo merecen, independientemente del género y el estilo.
MJZZN ¿Si no tocaras el bateria qué instrumento tocarías?
JM Para mi el ritmo y la voz son los dos elementos fundamentales de la música. El piano se aproxima bastante a este concepto, pero la voz y el ritmo son para mi los elementos más importantes porque contienen al resto de elementos que conforman la música.
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un principiante en tu instrumento?
JM En primer lugar que se preguntara a sí mismo si verdaderamente tiene vocación por la música, para después afrontar el compromiso del trabajo, del esfuerzo cotidiano de la mano de un buen profesor. En mi caso no cabía otra opción, es una necesidad que siento y que por otro lado me encanta hacer.
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su técnica?
JM Profundizar en el ritmo, el ritmo lo es todo. Si aprendes a hacer una cosa bien vas a aprender a hacer bien muchas cosas. Ser constante en su práctica y ser lo mas consciente posible. Detectar lo que no se puede tocar y practicarlo hasta que pueda. Eso trae la libertad en el instrumento.
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su lenguaje?
JM Que practique la escucha activa de los mejores músicos para luego memorizar los fragmentos o canciones que más le interesen, al igual que sucede con cualquier lenguaje, en el que aprendemos, memorizamos e imitamos frases, giros, entonación, etc.
MJZZN ¿Con qué estilos del jazz te sientes más cómodo?
JM Con el bebop (este estilo tiene una sofisticación rítmica insuperable), el hardbop y tambien pre bebop y el free. Es muy importante saber la historia. En todos lo verdaderos maestros se puede notar que han escuchado, estudiado y tienen un respeto y reverencia para la esta musica desde sus orígines hasta ahora. El jazz es un arte que está mas vivo que nunca y que se vive en el momento.
MJZZN ¿Quienes son tus intérpretes favoritos?
JM Uf, hay miles, sería muy largo el nombrarlos
MJZZN ¿Cuales son tus aficiones aparte de la música?
JM Las artes marciales, cocinar, la nutrición en sus diferentes vertientes, como arte gastronómico y como terapia pero en un sentido natural, no en el sentido estrictamente científico. Me pareció interesante que en China una gran cantidad de personas estaban al tanto de las propiedades curativas de los alimentos que comen cada día. También me encanta la naturaleza y los animales y creo que se merecen mucho más respeto por nuestra parte.
El imperativo de los compromisos contraídos nos impidió seguir la charla que a buen seguro se podría haber prolongado mucho más, habrá más ocasiones.
Hot Cool para Majazzine
Castelló de la Plana a 25/06/2016

ENTREVISTA: STEPHEN KEOGH

Stephen Keogh

Stephen es un músico con un currículum impresionante. Ha compartido escenario con músicos de primera fila de la escena del jazz internacional, tales como Peter King, Benny Golson, Lee Konitz, Mark Turner, Brad Mehldau, Johnny Griffin, Art Farmer, Charles McPherson, Deborah Brown, etc., por citar algunos.
Tiene una sólida formación tanto clásica como jazzística en varios instrumentos, lo que le convierte en un baterista completo y polivalente, muy solicitado por los mejores jazzmen en sus giras y grabaciones. Compagina la faceta interpretativa con la docente, impartiendo cursos de instrumento y de pulso en el ámbito internacional. Pero además parte de su tiempo y de su esfuerzo los dedica a una labor de promoción socio-cultural, a través de la GMF (Global Music Foundation) que fomenta la enseñanza de música de una manera más creativa, más natural, más humanista y más social, intentando que prevalezca la calidad sobre la cantidad, la creatividad sobre lo comercial y la aparición y la promoción de nuevos valores que garanticen un futuro sostenible, no sólo a la música sino también a la poesía, la pintura y otras artes a menudo olvidadas por parte de los poderes públicos y los circuitos comerciales. Esta faceta le ocupa mucho tiempo y esfuerzo pero se da por recompensado con los frutos que ofrece la iniciativa, como es la promoción de talentos que de otra manera hubieran abandonado la música o hubieran transitado por ella de manera insulsa. (Para saber más de la GMF puedes visitar el siguiente sitio web www.globalmusicfoundation.org o la entrevista concedida a Tomajazz http://www.tomajazz.com/web/?p=5409& )
Es una suerte coincidir ocasionalmente con él ya que ha recalado y echado raíces en nuestra tierra, aunque por sus constantes compromisos viaja frecuentemente a lo largo del planeta.
Stephen es un tipo tranquilo, moderado en sus manifestaciones, de los que piensan lo que dicen y dicen lo que piensan, eso sí, con la oportuna cautela y moderación. De firmes convicciones en lo fundamental, no habla por hablar, pero al mismo tiempo es muy buen escuchante, rara cualidad en nuestros días.
A pesar de su flema aparentemente británica, es orgullosamente irlandés, de Dublín para más señas, aunque su inmersión en nuestra cultura le ha impregnado inexorablemente de cierto aire latino.
Experto sumiller y fumador ocasional de puros, no duda en saborear un buen cigarro tras una buena comida o un buen concierto, con la templanza y la moderación que le otorga su sólida formación en filosofías orientales de las que se declara ferviente admirador.
Y hasta aquí el esbozo apresurado del retrato de Stephen, es el momento de cederle la palabra al maestro
MAJAZZINE ¿Como aprendiste a hablar tan bien el castellano?
STEPHEN KEOGH A partir de cuando me instalé en España fue como una inmersión lingüística, intentaba captar palabras y frases en cualquier entorno, en el taxi, en el bar, en la calle, etc., en realidad no lo he estudiado, lo he practicado
MJZZN ¿Cuando empezaste a interesarte por la música?
SK El ambiente familiar fue determinante. Mis padres eran ambos músicos. Mi madre me enseñaba el pentagrama antes de que pudiera hablar y de hecho mis primeras palabras fueron las notas musicales
MJZZN ¿Cuando te interesas por el jazz?
SK Cuando tenía entre 10 y 11 años escuché en la radio a un trompetista del cual no recuerdo su nombre, que me impactó de tal manera que decidí comenzar a interesarme por ese género de música.
MJZZN ¿Por qué elegiste la batería como tu instrumento?
SK Mis padres eran músicos de música clásica y a través de ellos conocí instrumentos tales como el arpa, el fagot, el violonchelo, el piano, instrumentos antiguos, etc. pero lo que en realidad cautivó mi atención fue la percusión, mi primera batería fue una caja de galletas sobre la que percutía con los utensilios de la chimenea
MJZZN ¿Cuales son tus principales influencias musicales?
SK Sería muy difícil de precisar. En primer lugar tengo que citar la música clásica, pues a los 16 años ingresé en la Orquesta Sinfónica Nacional de Irlanda, radicada en Dublín. Dicho esto puedo afirmar que cualquier música y/o músico me puede interesar si la calidad y la sensualidad lo merecen, independientemente del género y el estilo.
MJZZN ¿Si no tocaras el bateria qué instrumento tocarías?
SK Para mi el ritmo y la voz son los dos elementos fundamentales de la música. El piano se aproxima bastante a este concepto, pero la voz y el ritmo son para mi los elementos más importantes porque contienen al resto de elementos que conforman la música.
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un principiante en tu instrumento?
SK En primer lugar que se preguntara a sí mismo si verdaderamente tiene vocación por la música, para después afrontar el compromiso del trabajo, del esfuerzo cotidiano de la mano de un buen profesor. En mi caso no cabía otra opción, es una necesidad que siento y que por otro lado me encanta hacer.
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su técnica?
SK Profundizar en el ritmo, el ritmo lo es todo. Si aprendes a hacer una cosa bien vas a aprender a hacer bien muchas cosas. Ser constante en su práctica y ser lo mas consciente posible. Detectar lo que no se puede tocar y practicarlo hasta que pueda. Eso trae la libertad en el instrumento.
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su lenguaje?
SK Que practique la escucha activa de los mejores músicos para luego memorizar los fragmentos o canciones que más le interesen, al igual que sucede con cualquier lenguaje, en el que aprendemos, memorizamos e imitamos frases, giros, entonación, etc.
MJZZN ¿Con qué estilos del jazz te sientes más cómodo?
SK Con el bebop (este estilo tiene una sofisticación rítmica insuperable), el hardbop y tambien pre bebop y el free. Es muy importante saber la historia. En todos lo verdaderos maestros se puede notar que han escuchado, estudiado y tienen un respeto y reverencia para la esta musica desde sus orígines hasta ahora. El jazz es un arte que está mas vivo que nunca y que se vive en el momento.
MJZZN ¿Quienes son tus intérpretes favoritos?
SK Uf, hay miles, sería muy largo el nombrarlos
MJZZN ¿Cuales son tus aficiones aparte de la música?
SK Las artes marciales, cocinar, la nutrición en sus diferentes vertientes, como arte gastronómico y como terapia pero en un sentido natural, no en el sentido estrictamente científico. Me pareció interesante que en China una gran cantidad de personas estaban al tanto de las propiedades curativas de los alimentos que comen cada día. También me encanta la naturaleza y los animales y creo que se merecen mucho más respeto por nuestra parte.
El imperativo de los compromisos contraídos nos impidió seguir la charla que a buen seguro se podría haber prolongado mucho más, habrá más ocasiones.
Hot Cool para Majazzine
Castelló de la Plana a 25/06/2016

ENTREVISTA: VÍCTOR JIMÉNEZ

Víctor Jiménez

Víctor Jiménez es un joven talento del jazz nacional. A sus 25 años se ha ganado merecidamente un puesto destacado entre la élite. Su instrumento habitual es el saxo alto, aunque no desdeña el soprano ni el EWI (Electronic Wind Instrument). A pesar de su aparente bisoñez atesora un estilo y un lenguaje que para sí quisieran muchos jazzmen veteranos. Digno heredero y cultivador del bebop y hardbop no opone ningún remilgo para coquetear con cualquier estilo. Ferviente admirador de los Simpson y de los vídeo-juegos, nos honra hoy con su visita a Majazzine
A un servidor le encantaría huir de los clichés y de los tópicos a la hora de transcribir estas charlas en aras de la originalidad, pero me resulta imposible describir al personaje de manera original. Mi repertorio epítetos, sinónimos, metáforas, alegorías, hipérboles y demás tropos me temo que está sobradamente agotado y además, como dice el sabio personaje manchego, “que sepáis que ser, es”, así que ¿por qué no nombrar a las cosas por su nombre?
Su aspecto juvenil y su sencillez no dejan entrever el enrome músico que alberga este valenciano nacido en 1991. Con la misma naturalidad que charla, conversa a través de su instrumento, sin aspavientos, sin alharacas, concentrado en su discurso, ofreciendo lo mejor de su música, abiertamente, sin condiciones pero también sin concesiones resultadistas. Sobrio y fresco a la vez, se expresa como un curtido bopero de los 40, con tantos recursos lingüísticos con los que podría – si el fuelle se lo permitiera- estar improvisando muchos minutos sin resultar redundante, con un sonido pleno, rotundo pero a la vez dúctil, maleable, manejándolo a placer según los requerimientos expresivos de cada paisaje sonoro.
Pero dejemos que hable el maestro.
MAJAZZINE ¿Cuando empezaste a interesarte por la música?
VÍCTOR JIMÉNEZ En mi familia siempre ha habido un ambiente favorecedor del aprendizaje musical. De pequeño mi curiosidad por la música y el interés de mis padres me llevaron a ingresar en una banda de música y a partir de ahí empecé a desarrollar mi carrera musical
MJZZN ¿Qué persona te impulsó o te motivó para que estudiaras música?
VJ Más que personas fue la música en sí misma, como ya he dicho en mi casa siempre existió un ambiente musical y la música era una atracción en sí misma. Explorando algunos músicos encontré a Bob Mintzer y ello no hizo más que reforzar mi deseo de sondear en profundidad el universo que se abría ante mi, no resultó difícil decidirse.
MJZZN ¿Cómo y cuando te interesas por el jazz?
VJ A los 15 años. A mi padre le gustaba el jazz y solía escucharlo en casa. En cierta ocasión, Latino Blanco impartió un taller de jazz en mi banda de música, lo cual suscitó mi interés por este género musical y ya, posteriormente, de la mano de Vicent Macián -que fue mi primer profesor de saxo de jazz- me adentré en este mundo.
MJZZN ¿Por qué elegiste el saxo como tu instrumento?
VJ Yo tocaba el piano y quizá –no lo recuerdo bien- fuera mi padre quien me aconsejara ingresar en la banda de música, el saxo fue mi elección. Me divierte más tocar el saxo porque tocas con más gente, interactúas, conversas…
MJZZN ¿Cuales son tus principales influencias musicales?
VJ Stefano di Battista, Perico Sambeat, Bob Mintzer, Kenny Garret, Cannonball Adderley, John Coltrane y muchos más, pero no sólo saxofonistas, también suelo transcribir intérpretes de otros instrumentos tales como Chet Baker
MJZZN ¿Si no tocaras el saxo qué instrumento tocarías?
VJ La guitarra eléctrica, pero con distorsión y overdrive, me gustan mucho los solos de guitarra eléctrica, me parece un instrumento muy lírico
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un principiante en tu instrumento?
VJ Hay tres aspectos que a mi me parecer son básicos y a la vez los más importantes para progresar en la música, una es transcribir la música que te guste, el intérprete que te guste, no hace falta transcribir en papel, únicamente es necesario transcribir de oído, intentando reproducir lo que escuchas. Otra herramienta muy importante es grabarse fragmentos y escucharlos con actitud crítica pero lo más objetiva posible, es decir, no sólo detectando las cosas que no nos gustan sino también las que te gustan. Y por último estudiar con metrónomo, es muy importante saber tocar con el pulso concreto de cada pieza
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su técnica?
VJ Exactamente lo mismo que he respondido en la pregunta anterior
MJZZN ¿Qué le recomendarías a un músico para mejorar su lenguaje?
VJ Más de lo mismo, lo que he respondido en la penúltima pregunta
MJZZN ¿Con qué estilos del jazz te sientes más cómodo?
VJ En realidad con todos, aunque hasta la fecha he desarrollado más el bebop, el hardbop y el fusion, pero no me gusta cerrarme puertas, me interesa cualquier música que atraiga mi atención.
MJZZN ¿Cuales son tus aficiones aparte de la música?
VJ Me gustan mucho los vídeo-juegos y también la gastronomía. Soy un incondicional de los Simpson (devoción compartida por quien suscribe, a mucha honra)
Y con la misma naturalidad con que comenzamos la entrevista la finalizamos y nos emplazamos para otros menesteres muy del gusto del joven maestro, pues nos fuimos a comer.
Hotcool para Majazzine
Castelló de la Plana a 25/06/2016